miércoles 1 de diciembre de 2021
SALUD | 29-10-2021 11:40

ACV: Actuar con velocidad es la clave

El 29 de octubre es el Día Mundial de Lucha contra el Accidente Cerebrovascular (ACV). Es una emergencia médica donde los minutos cuentan. Conocé por qué se produce y el decálogo de la prevención.

Las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte en nuestro país y dentro de ellas el ACV es el primer motivo de internación domiciliaria.

Se trata de la interrupción brusca de la circulación sanguínea cerebral generando una isquemia o infarto de un área cerebral específica. Como consecuencia de esto, se pierden las funciones neurológicas correspondientes a esa parte del cerebro. Los ACV se dividen en isquémicos y hemorrágicos según tengan o no sangrado, en una proporción 85% y 15% respectivamente”, sostiene el Dr. Eduardo Silvestre (MN 57.969), divulgador científico de Grupo Medihome.

El ACV es una emergencia médica, igual que si tengo un dolor de pecho, un traumatismo grave o un paro cardíaco. Tiene la misma necesidad de atención tiempo dependiente. Un cambio de paradigma es entender que el ACV es una emergencia”, dice de Buenos Aires, y agrega “entre ocho y diez minutos es el tiempo en el que ante un caso de ACV o paro cardíaco, tiene que estar la ambulancia en contacto con el paciente”.

Las primeras cuatro horas y media son cruciales para la atención de quien sufre un ACV, de ahí la relevancia que adquiere la detección precoz y tratamiento. Se puede utilizar una medicación endovenosa que disuelve el coágulo que ocluye la arteria y, en algunos casos, a través de un cateterismo extraer el coágulo que tapa la arteria.

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Tres signos claves:

Hay síntomas neurológicos que se han establecido como los más comunes de alerta de ACV.

El primero, es la presencia de una asimetría de la cara, ocurre lo que se llama una parálisis facial.

El segundo, es la pérdida de fuerza de un brazo, una mano o una pierna, siempre de manera unilateral.

El tercer síntoma es un trastorno del habla, ya sea que el paciente no entienda lo que otro le dice, o que tenga un habla inentendible.

Estos tres síntomas principalmente nos sugieren que hay que hacer algo rápido con este paciente. 

El impacto de la pandemia:

La situación que vivimos y seguimos atravesando ha generado una desconexión interpersonal e intrapersonal. En ese sentido, Gabriela Ferretti (MN 81.108) médica neuróloga y divulgadora científica de Grupo Medihome afirma:

Se han suscitado cambios en nuestra rutina que impactaron negativamente a nivel físico y mental: el teletrabajo o incluso la pérdida del trabajo, distanciamiento físico, sedentarismo, desestructuración de las pautas horarias, aumento de calorías consumidas y disminución de las consultas médicas de control de patologías crónicas prevalentes.

Esto generó ansiedad, depresión, angustia e irritabilidad y por otra parte aumento del peso corporal y desajuste del control de enfermedades como la hipertensión arterial y la diabetes, entre muchas otras", las cuales son consideradas factores de riesgo.

Si bien algunas patologías de base pueden ser condicionantes para el desarrollo del ACV, la mayor parte de los  factores de riesgo se encuentran asociados al estilo de vida. Entre ellos se encuentran: la hipertensión arterial, la diabetes, la obesidad, el colesterol, el estrés, el tabaquismo, el sedentarismo y la mala alimentación.

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Ejercicios: Con dedicar 30 minutos de ejercicios 5 veces por semana se disminuyen los riesgos.

Decálogo de la prevención:

1. Conocer la presión arterial. Si es elevada, consultar al médico para mantenerla bajo control.

2. Dejar de fumar.

3. Saber el nivel de colesterol. Si es alto, trabajar con el médico para reducirlo.

4. Si se es diabético, seguir cuidadosamente las recomendaciones del médico para controlar el problema.

5. Si se toma alcohol, hacerlo con moderación.

6. Incluir el ejercicio en su rutina diaria.

7. Consumir dieta baja en sal, grasas y azúcar.

8. Investigar si se padece una arritmia en el corazón llamada fibrilación auricular. Si es tu caso, consultar al médico para recibir tratamiento.

9. Preguntar al médico si se tienen trastornos circulatorios que incrementen el riesgo de sufrir un ACV. Si es así, se debe definir un plan para controlarlos.

10. Si se tiene algún síntoma sugestivo de un ACV, buscar atención médica inmediata.

Una dieta saludable ayuda a mantener un peso adecuado, disminuir la presión arterial, la diabetes y el colesterol. Con un modelo de alimentación estilo mediterráneo, basado en el consumo de vegetales, con pocas cantidades de carne y abundante pescado las personas pueden llegar a un balance en su dieta y evitar las comorbilidades de riesgo del ACV.

Síntomas:

Señales para reconocer un accidente cerebrovascular:

Problemas repentinos al caminar, mareos, pérdida de equilibrio o coordinación.

Problemas de visión en uno o ambos ojos.

Entumecimiento repentino de uno de los brazos.

Debilidad de uno de los lados del rostro.

Dificultades repentinas en el habla y la comprensión.

Dolor de cabeza repentino y severo sin causa previa identificable.

Tener en cuenta que en cada persona se presenta de diferente manera. Es posible que no se manifiesten todos
estos síntomas en simultáneo, es posible que se presente uno o más a la vez. Afortunadamente, por medio del
reconocimiento temprano de los signos y síntomas de un ACV y la búsqueda inmediata de atención médica, se
pueden reducir considerablemente la mortalidad y la discapacidad a largo plazo e iniciar un tratamiento preventivo
efectivo para evitar que este se repita.

at Redacción Mía

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