lunes 23 de mayo de 2022
SALUD | 29-03-2022 09:40

Adicción a los videojuegos: Atención con los chicos

Por primera vez, la Organización Mundial de la Salud informó que catalogó a esta problemática como una enfermedad mental, semejante a la drogadicción. El rol de los padres en la prevención es fundamental.

La lista actualizada de enfermedades de la Organización Mundial de la Salud (OMS) publicada en febrero de 2022 incluye por primera vez la adicción a los videojuegos en su apartado de enfermedades mentales. La industria de videojuegos ha intentado evitarlo, pero sus esfuerzos han sido en vano.

"Esta nueva enfermedad está dentro del capítulo de los trastornos adictivos, tales como adicción al alcohol, cocaína, cannabis, opioides, sedantes e hipnóticos, anfetaminas, MDMA, alucinógenos, inhalantes, nicotina o la cafeína, entre otros", explica la Dra. Carina Castro Fumero.

Se reconoce como una de las primeras adicciones que no está relacionada con el consumo de sustancias tóxicas pero que genera alteraciones en la química del cerebro y, por ende, se vuelve adictiva.

Según la OMS, esta adicción se caracteriza por un “comportamiento de juego persistente o recurrente que se realiza principalmente por internet” y se evidencia por tres principales conductas:

El problema aparece cuando el consumo es abusivo y cambia el comportamiento normal del chico o adulto que lo ejerce.
Armar planes para jugar y hacer deportes al aire libre los hará salir de las pantallas.

Pérdida del control sobre la frecuencia, intensidad y duración de la actividad.

Los juegos pasan a tener prioridad sobre otros intereses de la vida y actividades diarias.

La conducta se mantiene pese a que empieza a traer consecuencias negativas para la persona afectada.

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Un ejemplo es cuando el niño, adolescente o adulto que juega lo hace sin parar y deja de salir con sus amigos, de hacer actividades con sus padres, se aísla, no estudia, no duerme y sólo quiere jugar. Todos esos son signos de alerta de que podría tener un comportamiento adictivo y que tiene que buscar ayuda.

"Esta nueva adicción a los videojuegos supone la pérdida de control sobre la conducta de jugar y el desplazamiento de obligaciones por anteponer esa necesidad. Básicamente, es priorizar los videojuegos sobre otros intereses y actividades de la vida diaria a pesar de saber y ver cómo esto trae consecuencias negativas", afirma la doctora y agrega: "Este es un llamado a la toma de consciencia.

Nuestros hijos, tanto niños como adolescentes, tienen un cerebro en construcción, que está en desarrollo y todo a lo que se vea expuesto que sea potencialmente adictivo generará un impacto. Y los videojuegos están diseñados para ser adictivos", concluye Castro Fumero.

Consecuencias:

"Una semana de videojuegos violentos, altera la actividad cerebral. Todo lo que un cerebro en desarrollo ve, escucha, ingiere, huele, toca y siente se convierte en información que va moldeando ese cableado neuronal. No es de sorprenderse que la exposición a juegos violentos también contribuya (en negativo) a ese cableado. Un estudio que se realizó en la Universidad de Medicina, Indiana, revela que con solo diez horas en una semana el cerebro empieza a tener menos actividad en la región frontal inferior izquierda asociada con el control de las emociones, el comportamiento agresivo y la funciones cognitivas", cuenta la doctora y continúa:

"La buena noticia es que después de la otra semana, sin videojuegos, estos cambios regresaron más cerca de los niveles de referencia. Estas fueron las primeras investigaciones, con pocos adultos y en edades que comprenden entre 18 y 29 años, momento en el que el cerebro está al final de su desarrollo".

Señales de alerta:

A continuación, los síntomas que se pueden notar cuando un niño tiene hábitos malsanos con los videojuegos:

Está obsesionado con los "jueguitos", se pone triste, irascible o ansioso cuando no se le permite jugar.

Desea jugar más y más y no puede jugar menos o dejar de hacerlo.

Ya no está interesado en otras actividades que solía disfrutar.

Miente sobre la cantidad de tiempo que pasa jugando videojuegos.

Usa los videojuegos para aliviar el mal humor.

Los profesionales enumeran situaciones diversas de adicción, desde chicos que no quieren dejar de jugar para ir a cenar y los padres deben acercarles el plato a la computadora, hasta otros que ya no pueden ir a la escuela y deben buscarles un régimen especial de escolarización paralelo al tratamiento. También mencionan casos de pacientes que no pueden separarse de los personajes de ficción y llegan a dañarse a ellos mismos.

Consejos para evitarla:

Hay algunas cosas que los padres pueden hacer para prevenir esta adicción. Mantenerse alerta del tiempo que los niños pasan con todo tipo de medios de comunicación puede ayudar. Recomendaciones:

Pensar cuidadosamente qué actividades pueden estar siendo desplazadas por los videojuegos. Asegurarse de que los medios de comunicación, incluyendo a los videojuegos, no estén desplazando a otras actividades como las tareas escolares, ejercicio o sueño.

En lo posible, mantener los videojuegos en áreas de uso común, en un lugar donde todos puedan ver.

Enfocarse en juegos de la vida real con los niños más pequeños: aprenden mucho cuando están en contacto con otras personas. Animarlos a jugar con juguetes, a leer libros y pintar.

La mayoría de los niños y adolescentes que juegan videojuegos no se vuelven adictos, pero cuando empiezan a interferir con otras partes de la vida, es hora de intervenir. Consultar al pediatra para pedir consejo

at Redacción Mía

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