miércoles 20 de octubre de 2021
SALUD | 27-09-2021 08:19

Cómo tratar la vigorexia

Es una alteración psicológica caracterizada por una constante preocupación por la imagen corporal, en la que la persona tiene una obsesión por su cuerpo. Tratamientos.

Se trata de una condición psicológica que engloba los problemas de salud relacionados con la imagen corporal y la dependencia al ejercicio físico. Entre sus síntomas se encuentran la obsesión por el cuerpo; mirarse constantemente al espejo; priorizar los ejercicios; comparar el cuerpo con el de otras personas; sentir malestar cuando se pierde un día de actividad física; abandono de actividades y descuido de otras áreas de la vida, como amigos y familia.

Muchas son las causas por las que una persona desarrolla la vigorexia. En general, se produce debido a la presión social por un cuerpo perfecto.

Entre las consecuencias de la vigorexia, debido al consumo de sustancias, a la ingesta exagerada de proteínas, a la sobrecarga de ejercicios, se encuentran varias enfermedades: alteraciones metabólicas, riesgo cardiovascular, trastornos afectivos (ansiedad, depresión), problemas óseos y articulares, etc.

En lo que se refiere a los tipos de tratamientos para la vigorexia, podemos encontrar la psicoterapia, o, dependiendo de la gravedad del caso, el uso de medicamentos.

Terapia psicológica:

La psicoterapia cognitivo conductual es un tratamiento que se muestra bastante efectivo, y, cuando está asociado al uso de medicamentos puede ser aún más eficaz.

La psicoterapia es fundamental en los tratamientos de vigorexia porque tiene el objetivo de trabajar el control de los pensamientos recurrentes y obsesivos sobre el cuerpo y los sentimientos relacionados a ello. Es fundamental explorar las causas que producen el trastorno en la persona afectada.

Según estudios, los individuos que sufren de vigorexia evitan o presentan resistencia al tratamiento, eso pasa porque ellos afirman que están satisfechos con su apariencia y por lo tanto no necesitan auxilio. Pero está muy claro que sufren de una inmensa incapacidad de valorar su propio cuerpo, poseen una insatisfacción permanente a pesar de todo el esfuerzo que realizan.

Frecuentemente, la vigorexia es acompañada de otras cuestiones psicológicas, tales como ansiedad, depresión y trastornos obsesivos-compulsivos que también merecen atención. En esos casos, se puede utilizar medicamentos, según indicación médica.

at Redacción Mía

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