miércoles 20 de octubre de 2021
SALUD | 23-09-2021 09:35

Psico dermatología: Cuando la piel es el espejo del alma

El primer órgano en demostrar la conmoción física y emocional que atravesamos es nuestra piel. Para tratarla, psicólogos y dermatólogos se dan la mano en esta disciplina.

Es relativamente reciente, se trata de la combinación de la dermatología y la psicología para el tratamiento de problemas de la piel, cabello y uñas. Es la Psicodermatología, que reúne a médicos dermatólogos, psiquiatras y psicólogos para atender las necesidades integrales de las personas que sufren trastornos dermatológicos. Para poder comprender cómo nuestra piel y nuestro cerebro se relacionan es necesario que distingamos entre:

Los problemas dermatológicos que empeoran o son producto de determinadas alteraciones psicológicas.

Los trastornos psiquiátricos que se manifiestan en la piel y el cabello, estando estos últimos perfectamente sanos.

Entre los primeros problemas dermatológicos encontramos los eczemas, la rosácea, la psoriasis, la dermatitis tanto atópica como se borreicas, el acné, la alopecía emocional nerviosa, la alopecía areata. Todos ellos empeoran o aparecen con cuadros de estrés, ansiedad y/o depresión.

Por su parte, existen trastornos que aunque se manifiesten en la piel y en el cabello, son psiquiátricos. Entre ellos se encuentran la tricotilomanía, tricofagia, dermatilomanía, trastorno dismórfico corporal, onicofagia. En estos casos lo habitual es que la persona sufra la enfermedad hace tiempo, pero la oculta a su entorno más cercano hasta que decide pedir ayuda.

ROSÁCEA: El estrés y la ansiedad son conocidos factores gatillantes de esta enfermedad, que a veces afecta las relaciones sociales y laborales.
Onicofagia: Se trata de una conducta compulsiva y forma parte del espectro obsesivo compulsivo.

Signos y síntomas:

Los eventos emocionalmente estresantes como por ejemplo la pandemia, una mudanza, una ruptura amorosa, o una pérdida importante, pueden gatillar o empeorar varias enfermedades cutáneas, por ejemplo la caída del pelo, eczemas, prurito, acné, vitiligo, psoriasis, rosácea, urticarias, e incluso producir envejecimiento prematuro. De hecho, la dermatóloga y psiquiatra Amy Wechsler, afincada en Nueva York y quien forma parte del equipo técnico de productos de belleza de Chanel, lo afirma: "La reducción del estrés hace que aumente nuestra producción de colágeno lo que puede ayudar a que las células se regeneren y mejore la piel afectada".

Tratamiento y consejos:

• Esta disciplina médica está cada vez más extendida y aparte de valerse de los tratamientos tradicionales de la dermatología se ayuda de terapias psicológicas, tratamientos wellness (ejercicios y rutinas que potencian la relajación y el optimismo) y body positive (un movimiento que invita a la total aceptación de los cuerpos). También incluye disciplinas como el yoga y la meditación.

• Los expertos recomiendan tratar de buscar un equilibrio entre las exigencias cotidianas y las practicas que nos relajan. Las distintas actividades deportivas, caminar, bailar, escuchar música, meditar, el yoga, asímismo la compañía de personas que nos dan placer y nos generan sentimientos agradables, nos elevan los niveles de endorfinas, estas son hormonas que aumentan las defensas naturales del organismo y combaten el estrés.

• También nos protege del mismo una alimentación variada, con productos naturales, frutas, verduras, cereales y semillas.

• Son muy importantes las horas de descanso, reparadoras de la fuerza y la energía.

ROSÁCEA: El estrés y la ansiedad son conocidos factores gatillantes de esta enfermedad, que a veces afecta las relaciones sociales y laborales.
TERAPIA: Además del tratamiento médico con dermatólogos, en algunos casos se precisa la consulta psicológica.

Minidiccionario de enfermedades Aquí, algunas de las más conocidas:

Eczema: enrojecimiento e inflamación de la piel, prurito y en ocasiones aparición de vesículas y exudación de las mismas.

Rosácea: afección que provoca piel rojiza y, frecuentemente, protuberancias pequeñas y llenas de pus en el rostro.

Psoriasis: afección en la que las células de la piel se acumulan para formar escamas y manchas secas que producen picazón.

Dermatitis: se caracteriza por una alteración en la piel que al no poder cumplir su función de barrera protectora permite fácilmente la entrada de alérgenos, lo que provoca una reacción inflamatoria visible.

Acné: afección cutánea que se produce cuando los folículos pilosos se llenan de grasa y células muertas de la piel.

Alopecía emocional nerviosa: caída del cabello producida por factores emocionales, tales como la ansiedad, el estrés e incluso la depresión.

Alopecía areata: pérdida repentina del cabello que comienza con una o más zonas de calvicie circulares.

Tricotilomanía: trastorno que se manifiesta por la necesidad irresistible y recurrente de extraerse el vello corporal.

Tricofagia: comerse el pelo compulsivamente.

Dermatilomanía: rascarse y pellizcarse de manera compulsiva.

Onicofagia: hábito de comerse las uñas.

Enfermedades típicas de esta disciplina:

• Psoriasis • Dermatitis atópica • Eccema dishidrótico • Dermatitis seborreica • Vitiligo • Alopecía areata • Acné • Rosácea • Hidradenitis supurativa • Enfermedades del tejido conectivo, • Enfermedades ampollares • Trastornos de excoriación • Trastornos de la imagen corporal • Prurito • Prurigo • Vulvodinia • Estomatodinia, • Trastorno depresivo • Trastorno de ansiedad • TOC (trastorno obsesivo compulsivo).

at Redacción Mía

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