martes 4 de octubre de 2022
SALUD | 26-01-2022 09:35

Masaje facial Kobido: El lifting japonés

Es famoso en el país nipón por su efecto de estiramiento. La técnica relaja las facciones, tonifica la musculatura de la cara, ilumina el rostro y oxigena la piel. Además, es útil para combatir el dolor de cabeza y el estrés.

Según la antigua tradición japonesa, la belleza es un reflejo del equilibro entre el cuerpo, la mente y el espíritu; es el reflejo de la salud, no solo algo estético. Así, el tratamiento kobido es un masaje con una larguísima tradición que se ha ido perfeccionando con el tiempo, aunque sus inicios están fechados en el siglo XV, cuando la técnica se empieza a utilizar en exclusiva para la familia real nipona. Eficaz y para nada invasivo, el masaje kobido rejuvenece, retensa los tejidos, activa la circulación, ilumina la piel, tonifi ca y rellena la dermis.

Es una combinación de reflexología facial, drenaje linfático, shiatsu facial y craneal y masaje profundo de toda la musculatura de la cara.

Con el drenaje linfático se facilita el movimiento de la linfa y la eliminación de todas las toxinas y sustancias de desecho. Paralelamente, se estimulan los puntos y meridianos energéticos y se consigue una mejora del estado físico y mental.

El kobido elimina las bolsas de los ojos, reduce las arrugas de la cara, atenúa las marcas de expresión y tensa la piel.
Resultados: Kobido significa en japonés “el antiguo camino de la belleza”. Otorga luz y relax a la piel del rostro.

Normalmente, se trabaja primero un lado del rostro y después el otro. Además de reducir el impacto del proceso de envejecimiento, el masaje libera la energía y la tensión bloqueada en los músculos faciales.

También es Ideal para personas con edemas faciales, gracias al drenaje que se realiza durante la sesión el rostro se deshincha, como resultado, el pómulo y el óvalo facial aparecen redefinidos.

Al masajearse la musculatura facial de forma tan profunda se consigue relajar el músculo y que la sangre circula libremente. Eso permite un aporte superior de oxígeno y nutrientes, lo que favorece una mayor producción de colágeno y elastina con todo lo que ello significa: regeneración a nivel celular, atenuación de las líneas de expresión, las arrugas se difuminan, el tono de piel mejora, etc.

Además, kobido tiene un especia efecto benéfico para los dolores de cabeza, reduce el dolor de la articulación de la mandíbula y mejora los síntomas del bruxismo.

Aprender a soltar
Leé también
Aprender a soltar
El kobido elimina las bolsas de los ojos, reduce las arrugas de la cara, atenúa las marcas de expresión y tensa la piel.
aceite facial: Solo hacen falta dos o tres gotas previamente calentadas en la palma de la mano para realizar cada movimiento.

Está indicado para todo tipo de personas, tanto hombres como mujeres de cualquier edad y tipo de piel, incluso con afecciones como el acné, rosácea, descamaciones, piel seca o psoriasis.

Los resultados son evidentes desde la primera sesión y es ideal a partir de los 30 años como tratamiento antiedad. Es una buena opción para mantener a raya el envejecimiento y tener un rostro joven durante más tiempo.

Así se realiza:

Shogo Mochizuki, maestro de la 26.º generación, afirma que el masaje kobido no se puede explicar con palabras, que hay que probarlo, "Cuando lo haces desde el corazón, llega al de las personas", explica, y agrega: "es un viaje, una experiencia única de sensaciones y de bienestar".

Este masaje consta de más de mil técnicas exclusivas divididas en 48 categorías y cada una de ellas se subdivide en múltiples variaciones. Es así como se adapta a los diferentes contornos, condiciones y necesidades del rostro.

Todas estas técnicas son aplicadas únicamente por las manos del experto, sin máquinas. La pericia y sabiduría del masajista es la clave para que un masaje kobido sea todo un éxito. El espacio donde se realiza está totalmente preparado para la desconexión, con música relajante.

El masaje dura hora y media, y durante ese tiempo se sienten los movimientos envolventes y precisos sobre el rostro, que estimulan los nervios y relajan y descontracturan los músculos faciales. Además de tonificarse, por supuesto. Esto ayudará a la producción de colágeno y elastina de la piel.

El masaje kobido basado en los movimientos de percusión, drenaje, vibración, estimulación, presión, relajación y reeducación muscular logran devolver al rostro la armonía. Las facciones naturales se potencian y aportan belleza al rostro.

Lo más habitual es una sesión semanal durante un mes y una sesión mensual de mantenimiento. Está contraindicado en personas que han utilizado bótox o cualquier rellenador de arrugas, o producto para rellenar o aumentar en los tres meses anteriores.

Cómo hacerlo en casa:

1. Aplicar un poco de aceite facial y desde la base del cuello hacer movimientos ascendentes con los dorsos de las manos evitando la glándula tiroides,10 a 15 veces.

2. Deslizar los dedos índice y corazón del mentón a mandíbula,10 a 15 veces.

3. Con las yemas de los dedos índice y corazón, masajeá desde el centro de los labios hacia fuera,10 a 15 veces.

4. Seguir el surco nasogeniano con el dedo corazón hasta el párpado y hacer una suave presión,10 veces.

5. Con el dedo corazón seguir el contorno del ojo haciendo una ligera presión al subir y bajar,10 veces.

6. Utilizar los dedos índices para alisar las patas de gallo,10 veces por lado.

7. Hacer un movimiento de zigzag en el entrecejo, las veces que quieras.

8. Juntar los dedos y alisar la frente de abajo hacia arriba y hacia fuera.

at Redacción Mía

Galería de imágenes

En esta Nota

Comentarios