martes 4 de octubre de 2022
SALUD | 20-01-2022 08:54

Decálogo del amor propio: Para fortalecer tu autoestima

Muchas veces nos encontramos inmersos en pensamientos negativos y derrotistas acerca de nosotros mismos. Sin embargo, los valores y capacidades están dentro nuestro. Solo hace falta recordarlos, reconocerlos y ponerlos en acción.

Se trata de la capacidad que tenemos para valorar lo que hacemos, lo que somos, nuestras habilidades y la estima que mantenemos sobre nosotros mismos.

Algunos psicólogos prefieren el término autoestima a amor propio. En cualquier caso, es una parte importarte de nuestra vida y de las relaciones con los demás. La falta de amor propio (baja autoestima) se relaciona con falta de bienestar en muchos aspectos del día a día. Dada su importancia, es bueno cultivarlo teniendo en cuenta el siguiente decálogo.

10 consejos:

1. Mejorar nuestro autoconcepto: esto significa querernos, dejar de lado las comparaciones y buscar el equilibrio entre lo que somos y lo que queremos llegar a ser. Reconocer nuestras cualidades y detectar nuestras áreas de aprendizaje.

2. Comprender que hay cosas que no podemos controlar: por ejemplo, no podemos incidir en las acciones de los demás (tampoco somos responsables de ellas), en la incertidumbre del futuro, en las decisiones pasadas de nuestros padres, etc. En el momento en que entendamos esto, daremos un paso gigante para fortalecer el amor propio.

El amor propio tiene que ver con respetar nuestra escala de valores, nuestros principios y la autoaceptación de nuestro propio ser.
Aprender a elegir quién forma parte de nuestro círculo íntimo es muy importante para aumentar el amor propio. Evitar las personas con actitud negativa.

3. Lo que pensamos creará nuestra realidad: el sistema de creencias (ideas que aceptamos como verdades) nos determina. En ocasiones, nuestras creencias hacen que nos infravaloremos o no nos consideremos personas completas. Todo lo que pensamos va creando nuestro futuro. Hay que pensar que los pensamientos son solo eso y que tenemos la fuerza de poder cambiarlos.

4. Salir de la zona de confort: cuando las cosas van bien, la mediocridad sobrevive. Es importante pensar diferente y atrevernos a mejorar. Debemos salir de esa mediocridad e innovar: pensar y hacer las cosas de manera diferente, arriesgarnos a nuevas posibilidades, correr el riesgo de equivocarnos, dejar de controlar y actuar desde la cooperación.

5. Enfrentar al miedo: no dejarnos llevar por una creencia limitadora. Esta es aquella que nos separa de lo que queremos ser, y está generalmente asociada a la emoción del miedo. El temor a equivocarse, a no estar a la altura, al qué dirán, a no tener el control o a perderlo son algunos de los miedos que vivimos y que limitan nuestra capacidad de decisión. Reflexionar sobre aquello que nos da confianza y alimentarlo a diario. Confiar en que disponemos de recursos internos para afrontar las situaciones.

6. No dejarnos llevar por las ideas de los demás: es básico que reforcemos nuestra autoestima, que dejemos de depender de las opiniones de otras personas y que aceptemos que con cada decisión que tomamos renunciamos a todas las demás opciones.

El amor propio tiene que ver con respetar nuestra escala de valores, nuestros principios y la autoaceptación de nuestro propio ser.
La autoempatía es aceptar los propios sentimientos sin juzgarlos. Es llenarse de buenas palabras o acciones.

7. Aprender a perdonarnos: afrontar el sentimiento de culpa es fundamental: cualquiera puede equivocarse, pero hay que centrarse en las soluciones. El autoperdón nos capacita para llegar a ser la persona que queremos ser. Hacernos responsables de las consecuencias nos permite salir del victimismo y buscar nuevos caminos. Y si afectamos a los demás, pedirles perdón.

8. Dejar de criticarnos constantemente: aprender a reconocer y a valorar a la persona que realmente somos, respetar ciertas críticas y mejorar. Cuando nos castigamos con críticas poco constructivas, es bueno parar un momento y recordar nuestras cualidades.

9. Mejorar la relación con los demás actuar con humildad ante el resto es la base para establecer vínculos sanos y productivos. Escuchar de verdad al otro, desde la comprensión, la empatía, el aprecio y la aceptación refuerza su autoestima y sentirnos escuchados nos hace sentir importantes.

10. Aprender a decir no: “Lo más importante que aprendí a hacer después de los 40 años fue a decir ´no´ cuando es no”, dijo el escritor Gabriel García Márquez. Cuando decimos ´sí´ a todo, terminamos por olvidarnos de nosotros mismos y esto suele deberse al miedo, la inseguridad, la dependencia afectiva, la pasividad y la falta de autoestima.

Al decir que ´no´ cuando queremos, disponemos de más tiempo, nos legitimamos y conservamos el equilibrio y la dignidad personal. Lideramos nuestra vida.

Cuidarnos en todo sentido:

El cuidado de las necesidades básicas aumenta el nivel de amor propio. Amarse o quererse a sí mismo es sinónimo de autocuidado. Esto pasa por varios niveles:

Autocuidado intelectual: es una necesidad básica que hace que ejercitemos nuestra mente, estimulemos nuestros pensamientos y saquemos la creatividad que todos tenemos dentro de nosotros.

Autocuidado corporal: atendiendo a nuestro cuerpo nos comprometemos a atender nuestra salud física y mental. Es importante hacer ejercicio, atender el sueño y la alimentación, etc.

Autocuidado emocional: aprender a tolerar la frustración es un ejercicio básico para aprender a querernos.

Autocuidado espiritual: es la capacidad de conectarnos con nuestro interior. Por ejemplo, la meditación es una manera de cultivarlo.

at Redacción Mía

Galería de imágenes

En esta Nota

Comentarios