domingo 16 de enero de 2022
SALUD | 06-01-2022 11:40

Estrés térmico: Qué es y claves para evitarlo

En esta afección, el cuerpo, estresado por las altas temperaturas, tiene dificultades para eliminar el calor. Esto produce flojedad, descenso de la presión arterial y mareos. Cómo defenderse.

Cuando hace calor, trabajar puede resultar bastante incómodo o incluso agobiante, especialmente si no corre el aire y si además, la humedad del ambiente es alta. La persona puede empezar a sentirse mal, embotada, sofocada, floja, a veces con sensación de que se va a desmayar.

Estas molestias, provocadas por exceso de temperatura del cuerpo, se conocen científicamente bajo el nombre de estrés térmico. Esto ocurre progresivamente a medida que la persona acumula calor, es decir, es un proceso más que un acontecimiento súbito.

Cuando la temperatura ambiente es alta -y más si nos exponemos a la radiación solar o del calor de las paredes- el cuerpo tendrá dificultades para eliminar calor. No puede difundir hacia afuera, necesita evaporar calor. En estos casos el principal mecanismo de defensa es la transpiración. El exceso de calor corporal puede tener consecuencias:

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Puede producirse más frecuentemente en quienes trabajan en panaderías, lavanderías y labores como la construcción y la agricultura
PRECAUCIÓN: Si sabemos que va a haber altas temperaturas evitar exponernos al calor y al sol.

Que se agraven dolencias previas (enfermedades cardiovasculares, respiratorias, renales, cutáneas, diabetes, etc.).

Que se produzcan las llamadas “enfermedades relacionadas con el calor” (erupciones, síncope, calambres, etc.).

Aumento de la probabilidad de que se produzcan accidentes de trabajo.

Cómo se acumula calor:

Por varios mecanismos:

El calor que produce el propio cuerpo. La dificultad para eliminarlo porque afuera hace calor.

La absorción del calor que viene de la calle, del asfalto, de las paredes, que nos llega por “radiación”.

Las implicancias prácticas son que si las personas no modifican lo que las está “sofocando” (su actividad, trabajo, exposición al sol o a la radiación de la calle, ropas inadecuadas, etc.), los síntomas pueden acentuarse produciendo mareos, sensación de flojedad, incluso descenso de la presión arterial y sensación de que se pueden desmayar, que beban agua.

También puede acompañarse de una angustia creciente, incluso remedar un ataque de pánico, motivo por el cual, a veces, se confunde con algo de origen psicológico. Es el cuerpo todo que está estresado por el calor y esta sensación cede cuando se resuelve el aumento de la temperatura.

Puede producirse más frecuentemente en quienes trabajan en panaderías, lavanderías y labores como la construcción y la agricultura
Consejo: Beber agua con frecuencia, aunque no se tenga sed.

Cuándo es "golpe de calor":

Este es el aumento de la temperatura del cuerpo por exposición a altas sensaciones térmicas, que puede ser provocada por una estancia prolongada al sol o por la realización de ejercicios vigorosos en ambientes con poca ventilación o muy calurosos”, señala el Dr. Julio Bruetman, Jefe del Servicio de Clínica Médica del Hospital Británico.

Estas situaciones de mucho calor pueden llevar a la que la persona sufra una rápida pérdida de líquido y sales corporales que son esenciales para la vida. Un cuadro así puede dar lugar a una deshidratación, lo que daña el buen funcionamiento del organismo y genera diversos síntomas. Según el especialista del Hospital Británico, algunos de ellos son:

Sed y boca pastosa o seca.

Aumento de la temperatura del cuerpo por encima de lo normal.

Sudoración excesiva.

Sensación de sofoco.

Disminución del deseo de orinar.

Debilidad. Desmayos, mareos o convulsiones.

Calambres. Piel seca.

Náuseas y/o falta de hambre.

Dolor de cabeza o embotamiento.

Confusión.

“La deshidratación puede suceder en cualquier grupo etario, pero tienen más probabilidad de padecerlo, y aún en formas más graves, los adultos mayores y los niños y niñas”, aclara Bruetman.

El golpe de calor se da en el momento del sofoco (agudo) o con el correr de los días (subagudo). En caso de sospechar de estar sufriendo esta situación actuar rápidamente bajando la temperatura corporal con una ducha de agua fría, paños fríos o hielo. Además, iniciar la rehidratación por boca con agua en pequeñas cantidades y llevar a la persona, que quedará en reposo, a un lugar fresco y con buena circulación de aire. Frente a estas situaciones, están contraindicados los medicamentos para bajar la temperatura. Si la persona luce grave, no mejora o no tolera los líquidos por boca, trasladarla a la guardia de forma inmediata.

La mejor prevención:

Según el Dr. Quezel, del Hospital Británico, para evitar el golpe de calor se debe tener en cuenta los siguientes consejos:

• Ingerir abundante líquido

• Ofrecer líquido a los adultos mayores de forma constante

• Comer frutas y verduras

• No abusar del té, café, bebidas cola

• Tratar de no tomar bebidas muy calientes

• Evitar la ingesta de alcohol

• Usar ropa de algodón, clara y holgada

• Darse baños frecuentes

• Evitar la exposición solar

• Elegir una estancia en lugares frescos y ventilados.

Ante el estrés térmico, en caso de sentirse mal, lo primero es no esperar demasiado para buscar refrescarse, mojarse y estar frente a un ventilador, para evaporar el calor.

Lo segundo es recostarse para que suba la presión y se vayan los síntomas que provoca la presión baja (mareo, sensación de desmayo).

 

Fuente: Hospitales Británico e Italiano

at Redacción Mía

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