sábado 23 de enero de 2021
SALUD | 10-12-2020 08:00

Cómo prevenir el mal aliento

Existen muchas causas extraorales que pueden ser las culpables de este trastorno tan molesto llamado halitosis, tanto para el afectado como para los demás. Consejos de especialistas.

La halitosis, o el mal aliento crónico, es algo que ni los caramelos de menta, ni los chicles, ni el enjuague bucal pueden resolver. Distinta a un aliento fuerte al despertarnos o comer algo en particular, la halitosis se mantiene por un período extendido de tiempo y puede ser una señal de algo más serio.

Principales causas:

Problemas dentales: las caries y la gingivitis (enfermedad de las encías) le dan lugar a las bacterias del mal aliento en la boca y son difíciles de eliminar al lavarse los dientes. Ambas contribuyen a la halitosis.

Infecciones de boca, nariz y garganta: los problemas en estas zonas y en los senos nasales pueden conducir al goteo postnasal que contribuye al mal aliento. Las bacterias se alimentan de la mucosidad que el cuerpo produce cuando se está combatiendo algo como una infección en los senos nasales, generando la halitosis.

Boca seca: la saliva puede hacer mucho por la salud oral y por el aliento. Esta se encarga de enjuagar y retirar de la boca restos de comida, ayuda a descomponer los alimentos después de comer y provee sustancias que previenen caries y enfermedades. Si no se produce suficiente saliva, un síntoma de ello puede ser la halitosis.

La boca seca puede tener varias causas: medicinas, ciertos problemas médicos, uso de alcohol, tabaco y exceso de cafeína.

Fumar: los productos del tabaco causan estragos en el cuerpo y en el aliento. No sólo dejan su propio olor en el aliento, también pueden secar la boca. Además, los fumadores son propensos a contraer enfermedades de las encías, lo que puede a su vez sumarse a la halitosis.

Otras enfermedades crónicas: aunque la halitosis suele estar asociada con algo que está pasando en la boca, puede ser también un síntoma de reflujo gástrico, diabetes, enfermedad del hígado o de los riñones.

Tratamiento:

Si a pesar de realizar una buena higiene el mal aliento persiste, consultá a tu dentista. Juntos pueden encontrar cuál es la causa. Con un examen y una limpieza adecuados, el profesional puede descartar cualquier problema de salud oral, aconsejar sobre productos y darte un tratamiento para las caries o encías, frecuentes responsables de este problema.

Recomendaciones:

Cepillate tres veces al día por dos minutos con crema dental fluorada y limpiate el dorso de la lengua con el cepillo dental.

Pasá entre tus dientes una vez al día el hilo dental.

Tomá bastante agua, de lo posible, dos litros por día.

Masticá chicle sin azúcar.

Disminuí el consumo de cafeína.

Consumí abundante cantidad de frutas y verduras para contribuir a una buena hidratación, fundamental para tener una boca fresca.

Estas recomendaciones pueden ayudar también a que tu saliva fluya y estimule la limpieza de tu boca.

 

at Redacción Mía

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