sábado 23 de enero de 2021
SALUD | 09-12-2020 07:15

10 respuestas sobre hipertensión

Esta enfermedad suele pasar inadvertida y es más frecuente a partir de los 40 años, aunque puede aparecer a cualquier edad. Sin tratamiento, puede ser peligrosa para el corazón, los riñones y el cerebro. Informate.

1. ¿Qué es la hipertensión?

Es una enfermedad de la pared arterial, que se caracteriza por cambios de su estructura. Se considera que una persona adulta tiene presión arterial normal cuando su presión sistólica (máxima) es mayor de 140mmHg y su presión diastólica (mínima) es mayor de 90mmHg. Cuando a través de varias mediciones se mantiene una presión que supera los límites normales, estamos ante una persona hipertensa.

2. ¿Presenta síntomas?

Pueden aparecer dolores de cabeza, irritabilidad, cansancio y mareos, pero en la mayoría de los casos esta enfermedad no presenta síntomas; por eso se la conoce como el asesino silencioso. Una persona puede lucir bien y saludable y, sin embargo, tener la presión alta. La única manera de saberlo es controlándose.

3. ¿Cuáles son sus causas?

En el 90 por ciento de los casos la enfermedad es primaria o esencial, esto significa que se desconocen sus causas. Sin embargo, se la ha relacionado con una serie de factores como:

Herencia

Obesidad

Sensibilidad al sodio (sal)

Consumo excesivo de alcohol

Un estilo de vida sedentario.

En el 10 por ciento restante se clasifica como secundaria, es decir, puede ser originada por:

Enfermedades del riñón o las glándulas suprarrenales

Uso crónico de anfetaminas, gotas nasales, corticoides, antinflamatorios y anticonceptivos orales.

4. ¿Por qué es peligrosa?

Cuanto más alta es la tensión arterial, mayor es el riesgo de daño al corazón y a los vasos sanguíneos de órganos principales como el cerebro y los riñones. La hipertensión es la causa prevenible más importante de enfermedades cardiovasculares y ACV del mundo.

5. ¿Cómo es el tratamiento?

Es importante destacar que el 50 por ciento de los pacientes hipertensos ignoran que lo son y que, de aquellos que conocen su enfermedad, solo la mitad está tratado. Además, muy pocos siguen el tratamiento en forma correcta y la mayoría lo abandona al poco tiempo. El primer paso para revertir esta situación puede darlo la misma persona afectada. Hay dos tipos de tratamiento: El no farmacológico y el farmacológico. El primero es una serie de medidas que la persona debe seguir en su estilo de vida.

6. ¿Cuáles son esas medidas?

Alimentarse saludablemente: la reducción de ingesta de sodio disminuye la presión arterial 3mmHg aproximadamente. Para lograrlo, preparar las comidas sin sal y luego agregarles pequeñas cantidades para darle sabor. También se puede utilizar sal con bajo contenido de sodio. Evitar los fiambres y embutidos. Incrementar el consumo de pescado para disminuir problemas cardíacos. Comer cinco porciones de fruta y verdura al día; reducir la ingesta total de grasas, en especial las saturadas (carnes, por ejemplo).

Realizar actividad física: diversos estudios demostraron que caminar 20 cuadras por día reduce el riesgo de infarto de miocardio en un 50 por ciento, disminuye la presión arterial y los triglicéridos; aumenta el colesterol bueno y reduce en un 50 por ciento el riesgo de presentar diabetes. Conclusión: no hay nada más seguro y saludable que caminar todos los días.

Mantener un peso normal: cada pérdida de 5 kg de exceso de peso puede reducir la tensión arterial sistólica (máxima) entre 2 y 10 puntos.

No fumar: Si ha fumado durante mucho tiempo, tal vez se crea que el daño ya está hecho; pero no es así. Si una persona deja este hábito hoy, en un año su riesgo cardiovascular será similar al de alguien que nunca ha fumado. Fumar poco tampoco es la solución.

Evitar el exceso de bebidas alcohólicas: El alcohol aumenta el riesgo de accidente cerebrovascular y es una de las causas más frecuentes de hipertensión.

Gestionar el estrés de una forma saludable: por ejemplo, mediante la práctica de meditación, ejercicio físico adecuado y relaciones sociales positivas.

Controlar el consumo de café: Tomar dos tazas de café aumenta la presión arterial en alrededor de 5 mmHg en las personas que no lo toman habitualmente. En los bebedores habituales no se produce este ascenso por tolerancia.

7. ¿Cómo es el tratamiento farmacológico?

En algunos casos, las recomendaciones anteriores no bastan y debe hacerse un tratamiento farmacológico. Los resultados no siempre reflejan una reducción inmediata de la presión arterial, así que es necesario esperar un poco antes de plantearle al médico un cambio de medicación. Los fármacos antihipertensivos están agrupados en varios tipos.

8. ¿Qué tener en cuenta al tomarlos?

Los pacientes que siguen un tratamiento antihipertensivo deben tener en cuenta estos consejos:

Aunque la presión arterial se haya normalizado no hay que dejar de tomar la medicación nunca.

Cumplir estrictamente el tratamiento e intentar mantener siempre el horario de ingesta de las pastillas.

Consultar al doctor si el tratamiento no da resultados, ya que a veces es necesario asociar varios fármacos para controlar la presión arterial.

El tratamiento debe compatibilizarse siempre con el estilo de vida cardiosaludable.

9. ¿Cómo medir la presión?

La presión arterial se mide mediante tensiómetros. Para que la medida obtenida sea correcta se deben seguir una serie de indicaciones:

Como la presión arterial cambia a lo largo del día y de la noche, hacer la medición siempre a la misma hora.

Buscar una habitación tranquila, sin ruidos ni interrupciones.

Se debe estar relajado. No beber, comer, fumar ni hacer ejercicio físico la media hora anterior.

Reposar 5 minutos antes de la toma.

Sentarse cómodamente con la espalda apoyada en el respaldo de la silla, no cruzar las piernas y quitarse la ropa que pueda oprimir el brazo.

Si el tensiómetro es de brazo, colocar el manguito dos o tres centímetros por encima del codo. Dejar la palma de la mano hacia arriba y el codo lígeramente flexionado a la altura del corazón. Si el tensiómetro es de muñeca, poner la muñequera a la altura del corazón.

No hablar durante la medición.

Realizar dos mediciones separadas al menos por dos minutos y quedarse con el resultado del promedio de ambas.

Tomar nota de los valores obtenidos para informar al médico.

10. ¿Cuáles son los valores normales?

Presión arterial normal: los niveles máximos de presión arterial máxima están entre 120- 129 mmHg, y los de mínima entre 80 y 84 mmHg. Cifras más bajas también son normales, siempre que no provoquen ningún síntoma.

Presión arterial normal-alta: las cifras de presión arterial máxima están entre 130-139 mmHg, y las de mínima entre 80-89 mmHg.

Presión arterial alta: 140 mmHg o mayor o 90 mmHg o mayor.

 

at Redacción Mía

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