domingo 18 de abril de 2021
SALUD | 19-03-2021 16:09

Cómo cuidar los pechos al amamantar

Suele ser una preocupación en las recientes mamás que sus pezones se lastimen al dar el pecho. Para evitar problemas en las mamas es importante tomar algunos sencillos recaudos.

Una de las principales inquietudes que las madres tienen al momento de amamantar es el cuidado que hay que tener con los pezones. La primera gran precaución es justamente la prendida del bebé al pecho y tener en cuenta algunas pautas de protección para prevenir que los pezones se agrieten o duelan.

Recomendaciones:

Libre demanda: ofrecer el pecho al niño y amamantar con mucha frecuencia y sin restricciones horarias para conseguir un alivio en las mamas.

Extracción: es importante extraerse leche luego de la mamada si los pechos han quedado muy llenos aún. Esta leche puede almacenarse para dársela luego al bebé.

Buena prendida: es necesario que el bebé esté bien prendido. Sujetar su cabeza por la nuca. El labio inferior y la barbilla del bebé deberían tocar la areola primero. Ayudar al bebé a meter la mayor cantidad posible de la areola dentro de su boca. El bebé debe succionar, detenerse y volver a succionar, con succiones profundas y lentas.

Evitar que muerda: es posible que el bebé comience a cortar los dientes a los 3 o 4 meses de edad. Para evitar que muerda, desprender la succión metiendo el dedo en su boca una vez que haya acabado de amamantar o se haya quedado dormido.

Aire: los pezones necesitan aire como medida preventiva ya que están en contacto con la humedad todo el tiempo entonces cuanto más se pueda tener los pechos aireados será mejor así se evita la constante humedad.

Leche: se recomienda pasarse la mayor cantidad de veces posible leche por los pezones y por la areola porque tiene propiedades antibióticas, regenerativas y antisépticas, para lubricar y suavizar el tejido del pezón. Evitar aplicar ungüentos en los pezones, y en caso de dolor, conviene usar leche del final de la toma para calmar el dolor.

Agua: los pechos deben lavarse solamente con agua y hay que evitar los jabones, aceites, o cualquier producto que puede alterar el pH de la piel o irritarla, ya que puede interferir con la lubricación natural de la misma.

Sol: es aconsejable exponer los pechos al sol durante unos diez o quince minutos, siempre teniendo en cuenta el tema de los horarios no recomendables de exposición y la cantidad de tiempo. Está demostrado que el sol ayuda a sanar los pezones agrietados y hace que se sequen más rápidamente.

 

at Redacción Mía

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