lunes 23 de mayo de 2022
SALUD | 14-03-2022 11:35

Cómo actuar ante la bajada de presión

De forma brusca la persona puede marearse o desvanecerse. Esta situación suele ser habitual en verano, aunque también puede producirse en espacios cerrados con la calefacción alta.

Cuando la tensión arterial baja, llega menos sangre al cerebro y, en consecuencia, menos oxígeno. En este momento, aparecen síntomas como visión borrosa, mareo, sudor, debilidad repentina y confusión. También puede darse inestabilidad, zumbidos en los oídos, palidez y náuseas. Cómo actuar.

Primeros auxilios:

Si la persona afectada está al sol, llevarla a una zona en la sombra, a un lugar donde pueda tomar aire fresco.

Recostarla de manera inmediata.

Ponerle los pies en alto, con un ángulo de cuarenta y cinco grados respecto el suelo. Debe permanecer en esta posición durante unos minutos, para que mejore el flujo sanguíneo y la oxigenación. Colocar algún apoyo bajo sus piernas puede facilitarlo.

Ayudar a la persona a que respire mejor. Para ello, quitarle o aflojarle las prendas que puedan oprimirle el cuello o el pecho (corbata, pañuelo, camisa, bufanda…) y abanicarla. Es muy importante también evitar las aglomeraciones de gente alrededor.

Siempre y cuando se mantenga consciente y en condiciones de ingerir, se le puede ofrecer agua, café, té o una bebida azucarada, lo que aumentará la concentración de glucosa en la sangre y le ayudará a recobrar la vitalidad.

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Qué hacer ante una lipotimia:

En el caso de que el oxígeno y la glucosa no sean capaces de llegar al cerebro, puede producirse un desvanecimiento, llamado lipotimia. En realidad, se trata de un mecanismo de defensa del organismo, ya que el desmayo lleva al cuerpo a situarse en una posición horizontal, lo que facilita el restablecimiento del flujo de sangre hasta el cerebro. En este caso, seguir los siguientes pasos:

Comprobar que la persona respira y llevarla a un lugar seguro y tranquilo, aflojándole las prendas que puedan comprimirle el pecho o el cuello.

Acostarla y elevarle los pies por encima del nivel del corazón.

Si vomita, colocarla en posición lateral de seguridad, para evitar que aspire el vómito y se atragante.

No darle ningún líquido o alimento.

Esperar a que la persona se recupere, y cuando lo haga, que se incorpore lentamente.

Si no recupera la consciencia llamar a emergencias. Si no hay latido ni respiración, hacerle RCP (reanimación cardiopulmonar).

Medidas de prevención:

No permanecer mucho tiempo de pie. En caso de que sea inevitable, realizar contracciones musculares repetidas de miembros inferiores.

Evitar también levantarse de la cama de forma rápida.

No permanecer en lugares calurosos o concurridos.

Huir de las aglomeraciones.

Comer cinco o seis veces al día de manera moderada. Así se controlan mejor las bajadas de glucosa. Intentar incluir en las comidas principales hidratos de carbono de absorción lenta como los cereales y harinas integrales.

Tomar un poco de sal en las comidas. A no ser que se sufra hipertensión o el médico lo desaconseje por otras razones de salud.

En épocas de calor, beber líquido en abundancia.

at Redacción Mía

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