jueves 29 de julio de 2021
SALUD | 12-07-2021 07:30

Gusto y olfato: Entrenar para recuperarlos

Los ejercicios para estimular la capacidad de recordar e identificar olores ayudan a quienes han perdido su olfato y gusto por el coronavirus. Conocé cómo se realizan.

No le prestamos demasiada atención, sin embargo, el olfato es esencial en nuestra vida cotidiana. Nos ayuda a distinguir los sabores que nos gustan, nos sirve para detectar si un alimento está o no en buen estado, hace que nos resulten más o menos atractivos una persona o un lugar… Asimismo, nos permite revivir recuerdos, instantes y vivencias a través de un aroma. Los olores, también, nos alertan, nos predisponen a la huida o a la defensa al ser capaces de activar todas las regiones emocionales del cerebro.

Quien haya estado enfermo de coronavirus seguramente ha podido aprecia su gran valor e importancia.

La pérdida repentina del sentido del gusto y del olfato es uno de los principales síntomas del covid-19. Tanto es así, que se presenta entre el 5 y el 85% de los pacientes afectados por el virus y su recuperación puede demorar varios meses.

El limón, la nuez moscada, el clavo de olor, la menta, el eucalipto, el café, el coco y la canela se usan en el tratamiento.
Consiste en oler cuatro aromas fundamentales: limón, rosa, clavo de olor y eucalipto.

¿Se pierde primero el olfato y luego el gusto o al revés? El olfato contribuye a la percepción del gusto y al perderlo también se altera la percepción del sabor de los alimentos.

Las partículas de las comidas estimulan el sentido del olfato por la vía retronasal y aportan la información sensitiva. Entonces, si se recupera el olfato, también se recupera el gusto.

Según explica la doctora Carla Macarena López Navarrete, especialista en Otorrinolaringología, coordinadora del equipo de Otorrinolaringología del Centro Médico Fitz Roy, MN 146025, las acciones que se pueden implementar para recuperar estos sentidos están vinculadas estrechamente con la alimentación y con varias prácticas terapéuticas.

Recomendaciones:

En primer lugar, las pautas indican ingerir alimentos o suplementos ricos en omega 3 porque actúan a nivel central y favorecen la neurogénesis, es decir el nacimiento de nuevas neuronas.

El ácido tióctico también se recomienda, porque tiene un efecto antioxidante y se lo encuentra en alimentos y suplementos.

A su vez, la aplicación de la pomada de vitamina intranasal en las fosas nasales una vez por día ayuda también a la recuperación de estas neuronas que se atrofiaron o murieron durante la infección por el covid-19.

El limón, la nuez moscada, el clavo de olor, la menta, el eucalipto, el café, el coco y la canela se usan en el tratamiento.
Anosmia: La pérdida del gusto y del olfato no solo trae aparejados efectos físicos, sino también emocionales y sociales. 

Paso a paso:

Otro paso importante para ayudar a la recuperación es hacer un entrenamiento olfativo,” señala López Navarrete. Consiste en oler cuatro aromas fundamentales: limón, rosa, clavo de olor y eucalipto. “Se empieza con estos aromas básicos y se recomienda que el paciente los huela entre 15 y 20 segundos, por lo menos dos veces por día”. Este ejercicio se puede realizar durante seis meses. Luego, se van incorporando otros olores a la rehabilitación: el cedro, sándalo, olores químicos, mentolados, cítricos, dulces, podridos y quemados. "Por ejemplo, los pacientes huelen un fósforo quemado entre 15 y 20 segundos, dos veces al día. De esta forma, a través del entrenamiento, se puede recuperar ese olfato", explica la doctora.

Precauciones:

Mientras perdura la anosmia, la pérdida del olfato, también se deben fortalecer las medidas de prevención e higiene para evitar accidentes. “Controlar la fecha de vencimiento de los alimentos, asegurarse de que las hornallas y el horno queden cerradas, apagar correctamente el fuego son medidas que se deben tomar cuando el sistema de alerta habitual -el olfato- no está funcionando,” añade la especialista.

La pérdida del gusto y del olfato no solo trae aparejados efectos físicos, sino también emocionales y sociales. Es que el olfato y el gusto están vinculados al disfrute y al placer, ya sea de una rica comida, el perfume de un ser querido, o un café recién hecho. No poder percibir aromas y sabores puede causar emociones tales como ira, estrés, e incertidumbre por verse afectados rituales personales y sociales cotidianos.

Asimismo, la posibilidad de tener mal olor y no percibirlo puede aumentar el aislamiento social de los pacientes afectados por anosmia. Por eso el proceso se debe hacer el tratamiento para recuperar los sentidos del olfato y el gusto. Serán un paso importante para, también, recuperar calidad de vida y bienestar.

Por qué se produce:

La pérdida súbita del olfato, acompañada del sabor (el olfato da el 80 por ciento del sabor) se manifiesta como consecuencia de que el virus del covid-19, el SARS-CoV-2, ingresa por las fosas nasales y se pone en contacto con el epitelio olfatorio. Este es una capa formada por tres tipos de células: las células de sostén, las células basales y las células olfatorias propiamente dichas.

Estas últimas se conocen con el nombre de “primera neurona” y son las únicas neuronas que se encuentran fuera del cerebro. Las primeras neuronas tienen, a nivel de las cilias de sus dendritas, un receptor, que es la estructura que termina dañada por el coronavirus. Este fenómeno se ha visto antes en otras infecciones, que dañan las primeras neuronas, como la gripe. La diferencia es que el grado de incidencia en el covid es más alta en comparación.

En el gusto lo que se altera son las células que forman las papilas gustativas, que también tienen receptores, por lo que al entrar el alimento a la boca (que puede ser dulce, salado, ácido o amargo) no se realiza correctamente el envío de la información acerca del sabor al cerebro. Este envío se hace a través de nervios (el vago, glosofaríngeo, maxilar inferior y facial) y dado que ese receptor de las papilas gustativas está dañado por el coronavirus, la información del sabor no llega al cerebro y la persona no logra distinguir si lo que ingirió es dulce, salado, ácido o amargo.

 

Fuente:

Carla López Navarrete (MN 146025)

Coordinadora del área de Otorrinolaringología del Centro Médico Integral Fitz Roy

 

at Redacción Semanario

Galería de imágenes

En esta Nota

Comentarios