jueves 29 de julio de 2021
SALUD | 01-07-2021 10:22

Cómo tratar los mareos

Rara vez son señales de un trastorno grave ya que pueden deberse a alguna bajada de azúcar o de presión. El tratamiento depende de las causas y de los síntomas.

El término mareo se usa para describir un amplio abanico de sensaciones, tales como desvanecimiento, atontamiento, debilidad o inestabilidad. Los que crean la falsa sensación de que el entorno están girando o moviéndose se conocen como "vértigo".

Principales causas:

Los mareos pueden obedecer a numerosos motivos, como trastornos en el oído interno, mareos por movimiento y efectos de los medicamentos. En ocasiones, son causados por un trastorno de salud de base, como circulación deficiente, una infección o una lesión.

Se pueden sufrir mareos, sentirse débil o sin equilibrio si el corazón no está bombeando suficiente sangre hacia el cerebro. Por ejemplo, un descenso brusco de la presión arterial sistólica, la "alta", puede ocasionar un aturdimiento breve o una sensación de debilidad. O también suele suceder luego de sentarnos y pararnos demasiado rápido. Para evitarlo, al estar acostados lo ideal es agarrarse a algo para poder incorporarse de forma lenta. Quedarse sentado durante unos minutos antes de ponerse de pie y caminar, lo que facilitará al organismo adaptarse a la nueva situación.

Si los mareos aparecen cuando llevamos mucho tiempo sin comer o durante una época en la que no nos estamos alimentando correctamente pueden deberse a una hipoglucemia, lo que comúnmente se conoce como “bajón de azúcar”. La solución inmediata en estos casos es tomar lo antes posible alimentos que sean ricos en carbohidratos. Para prevenirlo realizar las 4 o 6 comidas recomendadas diariamente.

Otra causa es el bruxismo. Este ejerce una enorme presión en la mandíbula que, con el tiempo, se extiende a la musculatura cervical que se contractura, impidiendo un correcto flujo de sangre al cerebro y generando el mareo. En este caso conviene consultar con el odontólogo.

Cómo actuar ante un desmayo:

La recuperación en estos casos suele producirse de forma espontánea. De todos modos, se puede ayudar siguiendo estos pasos:

Acostar al afectado boca arriba.

Levantarle las piernas sobre el nivel del corazón.

Aflojar la ropa que pueda oprimir.

Mantener vigilada a la persona hasta que recupere la conciencia.

Cuándo ir al médico:

Buscar atención médica de emergencia al tener mareos nuevos y fuertes o vértigo junto con alguno de estos síntomas:

Dolor de cabeza repentino e intenso.

Dolor en el pecho.

Dificultad para respirar.

Entumecimiento o parálisis en los brazos o las piernas.

Desmayos.

Visión doble.

Taquicardia o arritmia.

Confusión o dificultad en el habla.

Tropiezos o dificultad para caminar.

Vómitos continuos.

Convulsiones.

Cambio repentino en la audición.

Entumecimiento o debilidad facial.

 

at Redacción Mía

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