jueves 29 de julio de 2021
SALUD | 30-06-2021 09:13

Cuando nos tragamos las emociones

A veces, los trastornos de alimentación son la expresión de emociones que no pueden manifestarse. Trabajar las situaciones no resueltas puede ser la llave para encontrar la salida.

Contar calorías, bajar las harinas, hacer seis comidas, seguir la última dieta de moda. Todo eso hace que una persona viva pensando en qué comer, como si el problema principal de un trastorno de alimentación fuera la comida y, justamente, lo que menos importa en un trastorno de ese tipo es la comida.

Esta es sólo un síntoma, es una señal de alerta que está exponiendo esa persona: problemas relacionados con un sistema familiar, emociones internas, prohibiciones o, con la imposibilidad de expresar emociones, la comida es solo una señal de que algo está ocurriendo.

Descubrir las necesidades:

La alimentación es una forma de hacer una denuncia, de mostrar que algo está funcionando mal en la persona, porque hay cosas que están a nivel inconsciente o que no se pueden expresar con palabras y las acciones, la forma de reaccionar, muchas veces expresan lo que las palabras no dicen.

Cuando alguien sufre de obesidad o de algún otro trastorno de alimentación, es importante poder acompañarla y permitirle expresar sus emociones para ver cuáles son sus necesidades, más allá de estar controlando qué está o no está comiendo, porque muchas veces con eso lo único que hacemos es reforzar esos síntomas.

La importancia de la comida:

Desde niños la alimentación es la primera manera de vincularse con el otro. La primera vez que un bebé se acerca a su mamá para ser alimentado, el alimento y el afecto de alguna manera hacen un enlace, una asociación por la cual se hace difícil separar este vínculo. Más tarde, este vínculo se refuerza con encuentros familiares, donde el amor y el afecto están brindados a través de la comida.

Sin duda, entonces, esta, además de cumplir una función de alimentación, se asocia al dar y recibir afecto.

Un modo de expresión:

Muchas veces el comer se convierte en la forma de tomar de alguna manera ese afecto que falta. La obesidad puede querer expresar muchas cosas. Emociones no expresadas, o “tragadas” se manifiestan, también, con frecuencia en la alimentación. Se puede decir que no se es gordo porque se quiere. Cada uno expresa su malestar como puede, o como le enseñaron a poder hacerlo.

Cómo superarlo:

Muchas veces la solución no pasa por la voluntad y hacer dieta y terapia, el poder trabajar situaciones no resueltas o aprendizajes no adecuados, es de mucho beneficio en estos casos. Hay adiposidades que están hablando del tiempo particular que se está viviendo. De todas maneras, es necesario ser consciente de esto. Buscar la manera de expresar, de trascender esas emociones y permitirles que fluyan, y si es necesario buscar la ayuda adecuada para poder hacerlo.

 

Fuente:

Lic. Flavio Calvo

Lic. en psicología, docente, tallerista y autor.

MN: 66869.

flaviocalvo.com

at Redacción Mía

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