martes 4 de octubre de 2022
SOCIEDAD | 25-02-2022 09:20

¿Cuál es tu meta? Consejos para lograrla

Para alcanzar un identificarlo claramente, poner el foco en él y planificar acorde a nuestro objetivo y deseo.

Escucho con frecuencia en mis consultorías, a personas que crean la vida, el trabajo o negocio que pueden, dejando de lado lo que de verdad quieren.

¿El motivo? Construyen desde el hoy, desde su punto de partida, desde ese lugar en el que ya no quieren estar. Cuando creamos el futuro con el foco en la línea de largada, empezamos en desventaja porque, sin darnos cuenta, estamos limitándonos. Entonces, ¿cuál es el camino?

Cuando queremos alcanzar una meta, lo mejor es visualizar eso que deseamos, así como indagar en nuestro propósito. ¿Qué nos lleva a querer lograr esa meta? Alejarnos de “lo que esperan de mí” o “lo que tengo que hacer” y conectarnos con lo que queremos en lo más profundo de nuestro ser.

Sin embargo, es muy frecuente que, incluso sabiendo adónde queremos llegar, sigamos poniendo nuestra atención en el lugar de donde partimos, donde ya no queremos estar más. No hay manera de encontrar la salida si miramos para atrás, en lugar de enfocarnos en la línea de llegada.

Cuando vamos de menor a mayor -es decir, partimos del “hoy puedo esto, ya iré creciendo hasta llegar al objetivo”- estamos creando lo que podemos, eso que las circunstancias, las creencias y el contexto nos permiten y que, al mismo tiempo, nos limitan. Cuando pensamos en grande, visualizamos lo que queremos y logramos ver el resultado exitoso, empezamos a crear desde lo que queremos, desde nuestra meta.

Ejemplo:

Si estás participando de una carrera de autos y vas en el tuyo a máxima velocidad, la única manera de llegar a la meta es concentrarte al ciento por ciento en mirar para adelante. ¿Por qué? Si miraras para atrás o hacia los costados, te desviarías del camino o chocarías antes de llegar a destino.

Por eso siempre digo que hay que mirar la meta, porque cuando construimos desde lo que queremos, lo hacemos de forma alineada con nuestro deseo, sin desviarnos. Esto aplica a negocios, a empresas, a carreras profesionales e, incluso, a relaciones o vínculos. Cuando tenemos en claro o que queremos, ya no negociamos con lo que podemos, lo que nos toca, o con eso que nos limita.

Pero lo primero es identificar eso que queremos, ese estado ideal. Por ejemplo: “Quiero emprender y ser exitosa”. Es muy importante visualizarse en esa situación concretada y tomar nota de cómo nos sentimos ahí. Luego de esa visualización, responder: ¿qué necesitamos para llegar a ese estado ideal?

Lo siguiente es pensar en qué hacer para conseguir todo eso, ponerse una meta realista de tiempos y plazos y crear ese lugar al que queremos llegar. Pensar en qué hacer (y qué dejar de hacer) de ahora en más para alcanzar el objetivo. También pensar los obstáculos que se pueden presentar, cómo sortearlos y si vamos a necesitar ayuda. Hay que visualizar en grande, planificar acorde a la meta y deseo, tener siempre a la vista lo que queremos, y volver a preguntarnos todo esto cada vez que alcancemos esas pequeñas metas que nos vamos poniendo en el camino y que ayudarán a llegar al objetivo.

 

Lic. Verónica Salatino

Coach Ontológica Profesional, Licenciada y Profesora de Comunicación UBA

@vero.salatino

at Redacción Mía

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