domingo 26 de junio de 2022
COCINA | 15-10-2021 11:10

Alcaucil, el gran depurador

Su principio activo estrella es la cinarina, sustancia que favorece la desintoxicación hepática. Su consumo también ayuda a disminuir el colesterol y mejorar afecciones dermatológicas. ¿Qué esperás para incluirlo en tu dieta?.

Multivitamínico:

Es rico en minerales como calcio, magnesio y potasio, fibra y vitaminas. Aporta además vitaminas del grupo B –B1, B6 y ácido fólico– y algo de vitamina C. Pero se destaca sobre todo por su contenido de cinarina, que ayuda a proteger el hígado, o la inulina, una fibra que reduce la concentración de azúcar en la sangre tras las comidas y que favorece el equilibrio de la flora intestinal.

Depurativo:

Consumido con regularidad, incrementa la secreción biliar y la irrigación sanguínea del hígado, lo que ayuda a digerir mejor. Gracias a la cinaropicrina y la cinarina, dos de sus principios activos, favorece la regeneración de las células hepáticas y atenúa el impacto que el alcohol y otras sustancias tóxicas ejercen sobre ellas. Mejora además las digestiones lentas.

Combate la retención:

La alcachofa incrementa la diuresis y la excreción de urea, que en exceso puede producir gota. También es útil contra la retención de líquidos.

Esta hortaliza es un alimento detox a tener muy en cuenta. Favorece también a quienes tienen diabetes

Cardiosaludable:

Disminuye la tendencia del colesterol a depositarse en las paredes de las arterias, por lo que ejerce un efecto preventivo de la arteriosclerosis. Es hipoglucemiante y rico en inulina, un hidrato de carbono fácil de asimilar por los diabéticos.

Afecciones de la piel:

Muchas dermatitis desaparecen o mejoran tras estimular los procesos de desintoxicación hepática. El consumo de alcaucil puede mejorar afecciones crónicas de la piel.

En la cocina:

Esta es una hortaliza de múltiples usos terapéuticos y culinarios. Solo habrá que tener en cuenta algunas cosas para evitar su deterioro: conviene evitar los hervores prolongados, porque la sobrecocción afecta a su sabor y textura. Y, una vez cocido, tampoco debe guardarse, porque la coloniza un hongo de color grisáceo llamado bremia que podría resultar nocivo para la salud. El tiempo de cocción resulta difícil de precisar.

Para saber si los alcauciles están en su punto se arranca una hoja externa: si se desprende con facilidad, ya pueden retirarse del horno.

Para cocinarlo al horno, cortar el tronco, eliminar hojas externas y condimentarlas con ajo, sal o unas gotas de limón. Para que no se sequen, agregar agua o caldo y un chorrito de aceite.

 

at Redacción Mía

Galería de imágenes

En esta Nota

Comentarios