martes 4 de octubre de 2022
SALUD | 06-12-2021 17:45

Watsu: La relajación acuática

Es una terapia basada en efectuar masajes que se realizan en piscinas de poca profundidad. Permite que la persona se relaje de forma absoluta ya que alcanza al cuerpo y la mente.

E l término watsu nace de la unión de dos palabras: water (agua en inglés) y shiatsu (la técnica milenaria japonesa que busca el equilibrio físico y mental). Por lo tanto, no es difícil deducir que se trata de un masaje acuático basado en los mismos principios que el shiatsu, es decir, ejerciendo presión con los dedos en determinadas zonas para corregir desequilibrios del cuerpo y el espíritu y así alcanzar un estado de bienestar integral. Esta técnica nació en Estados Unidos en la década de los ochenta de la mano del terapeuta Harold Dull.

Hoy en día el watsu está extendido por distintos países del mundo permitiendo que sean muchas las personas que pueden disfrutar de sus múltiples beneficios. Pero el watsu es mucho más que un masaje relajante, ya que tiene más aportes además de la disminución del ritmo cardíaco y respiratorio, la mejora del sistema circulatorio y la estimulación del sistema inmunitario. Es, también, un método útil para disminuir el dolor crónico, el estrés, la ansiedad, el insomnio, el estreñimiento, la artritis y algunas dolencias respiratorias.

Esta técnica es perfecta para estirar los músculos sin hacer ningún tipo de esfuerzo, con lo que se puede descomprimir las vértebras de la columna y mejorar las condiciones respiratorias en varias sesiones.

Es una terapia indicada para personas que han sufrido un accidente cerebrovascular o tienen algún daño a nivel del sistema nervioso central
SIN ESFUERZO: Gracias al estado de ingravidez que genera el agua, es mucho más fácil realizar movimientos de rotación y estiramientos.

Cómo se realiza:

El terapeuta deberá hacer una valoración previa del paciente y marcará los objetivos que se desean alcanzar durante la sesión. Cada una tiene una duración de entre 45 a 60 minutos y su frecuencia dependerá de las necesidades de cada paciente. Suele empezarse con una sesión semanal hasta llegar a una mensual.

Con la ayuda del terapeuta, el paciente flota cómodamente en una piscina con agua templada (entre 34 y 37 grados) mientras los músculos se masajean, las articulaciones se movilizan, los tejidos se estiran y los canales energéticos se abren. El objetivo es desbloquear los segmentos corporales tensos, además de estirar y movilizar las fascias y cadenas musculares de forma completa.

Durante la sesión de watsu el terapeuta realiza presiones y masajes de diferente intensidad en los puntos donde existe tensión.

Para conseguir buenos resultados es necesario ser constantes en el tratamiento, lo cual no es demasiado difícil pues el watsu consigue unos grandes niveles de relajación y realmente es todo un placer asistir a sus sesiones. Para disfrutar de los beneficios del watsu no es necesario saber nadar y, aunque estemos bien, realizar un masaje watsu es una sana experiencia que puede realizar cualquier persona.

Para quiénes está indicado:

Aunque no suframos de ninguna enfermedad podemos hacer watsu. Esta técnica ya es utilizada por numerosos terapeutas en todo el mundo debido a su efectividad. Cada vez más se aplica en los centros de rehabilitación porque se consigue mejorar la rigidez y la coordinación.

Está indicado especialmente para las mujeres embarazadas y los adultos mayores, pacientes con patrones de movimiento inadecuados, personas con alteraciones a nivel físico o psicológico, en enfermedades osteomusculares y neuromusculares como la fibromialgia o la artritis reumatoide. También es beneficioso para personas que han sufrido un accidente cerebrovascular o tienen algún daño a nivel del sistema nervioso central. Atención: esta terapia no es aconsejable para pacientes que sufran de insuficiencia cardíaca o de enfermedades psiquiátricas agudas.

La experiencia luego de un baño de watsu es muy variada y depende de la persona. Mientras que para algunos lo importante es un enfoque centrado en la relajación, la liberación de los músculos, la columna vertebral y las articulaciones, para otros, esta técnica tiene un efecto más espiritual. Hay personas que sienten emociones, nuevos puntos de vista o la revelación de un viejo recuerdo tras una sesión. Lo que sí todos hablan de la liviandad y calma que causa flotar sobre el agua mientras se reciben los masajes. Todo un baño de paz.

Todos sus beneficios:

Alivia los problemas de estrés ya que el nivel de relajación que se consigue es muy alto.

• Mejora los dolores de espalda, incluso los crónicos.

• Ayuda a aliviar los dolores reumáticos.

• Es muy eficaz para tratar problemas de insomnio.

• Ideal para tratar la fibromialgia.

• Al respirar de forma profunda y pausada se consigue una buena oxigenación.

• Aumentar la flexibilidad y la circulación en brazos y piernas.

• Ayuda al paciente a liberarse de traumas psicológicos.

• Eficaz en el tratamiento de problemas del sistema óseo y muscular.

• Contribuye a un buen funcionamiento de las articulaciones.

• También se ha comprobado su eficacia en casos de hipertensión, asma, próstata, trastornos digestivos, migrañas o desarreglos menstruales.

at Redacción Mía

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