jueves 23 de septiembre de 2021
JARDíN Y MASCOTAS | 20-07-2021 10:29

Perros: Qué hacer si se comió un objeto

¿Tu amigo de cuatro patas se tragó una media? ¿Tose como si tuviera algo atascado en la garganta? Cuidado porque puede ser peligroso. Te contamos cómo actuar.

Cuando un perro ingiere un material como plástico, piedra, metal e incluso huesos, estos no se deshacen en el estómago ni en el intestino.

El cuerpo extraño entrará en el sistema digestivo pudiendo quedarse en él y provocar una gastritis en casos leves o incluso úlceras o perforaciones en los casos más severos.

Entre todos los objetos, las medias, así como la ropa interior en general, es muy frecuente que las traguen los perros. Mientras permanezcan en el estómago, el can tendrá determinados síntomas.

Si sospechamos que nuestro perro se ha tragado un objeto debemos acudir al veterinario a la mayor brevedad posible
Prevención: Si se tragó algo tratá de quitárselo de la boca con cuidado cuanto antes.

Señales a tener en cuenta:

Normalmente la ingestión de cuerpos extraños cursa con:

Apatía.

Pérdida de apetito.

Vómitos de moderados a severos.

Dolor abdominal.

Diarrea.

Náuseas.

Hipersalivación

Regurgitación

Dificultades para tragar.

Si sospechamos que nuestro perro se ha tragado un objeto debemos acudir al veterinario a la mayor brevedad posible

En el intestino delgado pueden ocurrir varias cosas con este objeto:

Que pase por el intestino, dañándolo y provocando lesiones a su paso.

Que se quede atascado causando una obstrucción intestinal: el cuerpo extraño puede llegar a perforar el intestino produciendo salida de contenido al abdomen e incluso llegar a generar una peritonitis.

Sin provocar la inducción del vómito rápidamente tras la ingestión, el animal por sí mismo no suele vomitar una media, por ejemplo. Esto ocurre porque al tratarse de un objeto alargado y textil, suele quedarse anclado en el antro pilórico, o pasar rápidamente al duodeno.

El mayor peligro de los objetos en el interior del esófago es que contengan bordes afilados. Un objeto con estas características podría llegar a erosionar o cortar el esófago, causando una perforación. En este caso el perro presentará los siguientes síntomas:

Fiebre.

Tos.

Respiración acelerada.

Dificultades para la deglución.

Posición rígida del cuerpo

Qué hacer:

Si el objeto ingerido es incomestible pero no tóxico (excrementos, tierra, plantas, piedra, tela o un pequeño juguete), dejar que la naturaleza siga su curso observando si el cuerpo extraño es evacuado en los excrementos y asegurándose de desparasitarlo cada 2 meses en lugar de cada 6 meses si este comportamiento se convierte en un hábito.

En caso de que no lo despida, es importante acudir al veterinario para extraer el objeto mediante una endoscopia u otras opciones, como es la cirugía en el caso de que esté en el intestino delgado.

Pruebas diagnósticas:

Existen varios métodos de uso veterinario para salir de dudas:

Radiografía de abdomen: a veces, los cuerpos extraños, como huesos, metales, piedras o arena, se ven mediante radiografías; otras veces, esta técnica no sirve, como ocurre en el caso de plásticos, juguetes de tela, etc.

Para estos últimos casos se usa la ecografía abdominal. Es importante, en la medida de lo posible, valorar el estómago sin alimento, para evitar así confundir con comida ese posible cuerpo extraño.

Tratamiento:

Muchos de estos objetos se van a poder extraer mediante gastroscopia, que es una exploración que permite visualizar directamente el esófago, el estómago y el duodeno, que es la primera porción del intestino delgado. La gastroscopia se hace con anestesia general.

Con el perro dormido se introduce por la boca un tubo, el endoscopio, para localizar el objeto en cuestión. Si su tamaño lo permite, por este mismo tubo es posible introducir un instrumento de agarre para extraerlo. En cambio, si esta técnica no es factible, se puede intentar empujarlo hacia el estómago y, una vez ahí, extraerlo con cirugía abdominal.

En casos graves, puede ser necesaria una cirugía que abra directamente el esófago, lo que también se requiere en los casos de perforaciones.

Riesgos más frecuentes:

1. Envenenamiento: en caso de ingesta de pilas, baterías, medicinas humanas, plantas o productos químicos.

2. Trastornos digestivos: que pueden ir desde simples irritaciones del estómago que causan diarrea y vómitos hasta riesgos más graves con la formación de tapones que causan una oclusión parcial o total de los intestinos. Esta obstrucción causa el cese completo del tránsito y la detención del progreso de la materia fecal. Si el objeto en cuestión es puntiagudo, puede causar una perforación que conduce a la peritonitis.

3. Infecciones parasitarias: si el objeto ingerido está contaminado con larvas o huevos de parásitos, el perro puede contraer infecciones parasitarias. En algunos casos, si el objeto ingerido es pequeño, como trozos de tela o pequeños juguetes, puede ser evacuado por los canales naturales.

 

Siempre, ante cualquier duda, consultar al veterinario.

 

 

 

at Redacción Mía

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