martes 27 de septiembre de 2022
SOCIEDAD | 04-03-2022 13:45

Historia de un matrimonio

Un romance maravilloso en el que el amor verdadero y saludable prevalece sobre las relaciones tóxicas y los tabúes sociales es la trama de esta nueva novela de la escritora española Diana Pardo.

Siempre me gustó escribir sobre temas contemporáneos que nos afectan principalmente a las mujeres. La diferencia de edad en la pareja cuando es ella la que la marca es uno de ellos. La forma en la que la sociedad juzga este tema siempre me ha parecido muy injusta ya que si es el hombre el mayor, no se trata de igual manera. Por otra parte, Abril podríamos ser cualquiera de nosotras.

Muchas mujeres se han acercado a mí para comentarme lo mucho que les había ayudado la lectura de Abril en sus separaciones.

Era una historia que tenía que contar y prácticamente se escribió sola”, cuenta en el portal Soy Bibliotecario la escritora Diana Pardo acerca de su última novela: Abril descubre el mar y los helados de fresa, "En el caso de Abril se habla de divorcio, de duelo, de una relación de pareja en la que ella marca la diferencia de edad, de cómo la sociedad juzga a las mujeres cuando esto ocurre, de segundas oportunidades, de autoconocimiento, de sexualidad, de darse permiso para ser feliz, de amistad, de desarrollo personal y, por supuesto, de amor", agrega la novelista, y reflexiona: "Creo que todos tenemos creencias limitantes y estereotipos que nos impiden ser felices. La clave está en aprender a evolucionar y darse permiso. Todos podemos conseguir nuestra mejor versión".

REFLEXIÓN:
"Hay mil formas de contar una historia, pero solo una imposible de olvidar", afirma Diana Pardo, escritora y especialista en storytelling.

Sobre la autora:

Diana Pardo Varela es licenciada en ADE, Speaker & Mentora en Storytelling emocional. Tras varios años trabajando en compañías de Marketing y RRHH, se lanzó como consultora independiente de Storytelling & Brand Content. Su lema es que hay mil formas de contar una historia, pero solo una imposible de olvidar, y esta filosofía es la que aplica en cada una de sus obras.

"Crecí escuchando el sonido de las teclas en la máquina de escribir de mi abuelo. Era escritor y poeta. Su refugio era una habitación con estanterías repletas de libros en las que sentía paz e inspiración. Algo que por supuesto me transmitió. Algunas veces me leía en alto lo que iba creando. Jamás olvidaré su expresión y volcán de emociones cuando lo hacía. Felicidad plena", cuenta la autora y agrega:

"Creo personajes que podríamos ser cualquiera de nosotros en un momento determinado y por encima de todas las cosas, creo que la vida es un aprendizaje en el que cada día podemos poner el contador a cero. Siempre he pensando que mi abuelo era feliz porque se dedicaba a lo que realmente le apasionaba en la vida. Estaba en su elemento y yo ahora estoy también en el mío".

Diana es mamá de dos niños y también imparte formación para adultos. Consumidora del género chick lit, o novela romántica, desde su adolescencia y apasionada del desarrollo personal, une ambos géneros en la escritura de sus obras, integrando la evolución y empatía en cada uno de sus personajes.

Tras el éxito de su primera saga, conocida como la Trilogía del Sofá (Sofá para tres, Sofá Renovado y Sofá para Siempre), en la actualidad compagina su actividad profesional con su carrera como novelista.

REFLEXIÓN:
LA OBRA: Abril descubre el mar y los helados de fresa, de Diana Pardo, Editorial Urano, Sello Titania.

Fragmento:

"Me gustaba sentir el peso de Pedro sobre mi cuerpo. Me hacía sentir plena, segura, satisfecha. Sus movimientos eran rítmicos, estables y muy previsibles.

Como cada martes, hacíamos el amor en cuanto Álex se dormía; era como una actividad planificada en nuestra agenda matrimonial. Mi marido era un amante de las rutinas y, después de dos décadas juntos, yo también. Sin embargo, esa noche, la forma de acabar nuestra relación íntima sufrió un giro inesperado: de repente, Pedro aflojó su presión sobre mis caderas y ¡se acostó a mi lado en la cama -Ven aquí… -susurró. Me sentó sobre sus piernas y comenzó a acariciar mi parte más íntima sin quitarme la vista de encima. Sus dedos se perdían en mi interior, presionando todos esos puntos que conocía tan bien.

-Para… -musité sin aliento. -No quiero parar, me gusta verte así, Abril -afirmó mientras sus caricias me llevaban directa al orgasmo. Alcancé el clímax convulsionándome sobre sus manos. Cuando pude recuperar el aliento, me guio hasta su erección y lo miré, sorprendida por las novedades que estaban ocurriendo en nuestro dormitorio. Entonces envolví la erección con mis labios hasta llevarlo también al infinito.

-Has estado fantástica, cielo -exclamó exhausto antes de dormirse. Yo tardé algo más en hacerlo. No era que no me gustase experimentar en la cama con mi marido, pero nunca antes habíamos terminado así, todo era siempre tan… predecible. De todos modos, había estado bien y, oye, ¿quién no quiere avivar un poco la llama de una relación después de tanto tiempo juntos? De hecho, en unas horas estaríamos de aniversario. (...) En veinticuatro horas volvería a irse y, cada vez que lo hacía, yo lo echaba muchísimo de menos.

Contenidos del libro:

Abril vive una vida de ensueño, o eso piensa ella. Ha adquirido el pack completo: marido, hijo y deudas en el banco. Cuenta con veinte años de feliz matrimonio junto a su media naranja, Pedro, y con las dos mejores y alocadas amigas que se podría desear. De repente, su vida da un vuelco cuando Pedro le anuncia que ha aceptado un puesto de trabajo en Miami… donde ha conocido una nueva ilusión con nombre de mujer.

En medio de este caos, Abril conoce a Óscar, un atractivo y maravilloso preparador físico doce años menor que ella. A pesar de su juventud, será el guía que le permitirá volver a abrir su corazón y despertar de nuevo su apetito sexual. Pero, ¿qué ocurre cuando Pedro quiere volver a su hogar, dulce hogar?

at Redacción Mía

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