miércoles 25 de noviembre de 2020
SOCIEDAD | 16-11-2020 14:47

Burbujas sociales para limitar riesgos

Este es el paso a seguir para ir desandando el aislamiento y distanciamiento y empezar a interactuar socialmente de nuevo con nuestra familia y amigos. Se trata de conectarse con grupos de personas similares para sobrellevar la pandemia.

Una de las estrategias que se están empleando en nuestro mundo en pandemia con el objetivo de tener contacto social en grupos reducidos son las burbujas sociales: una forma de interacción para conectar grupos de personas similares durante el distanciamiento social.

A través de nodos de interacción, cumpliendo las normas de seguridad y protección preestablecidas -distanciamiento físico, uso de mascarillas y el lavado de manos-, es posible mantener la conexión con la familia; amigos cercanos o vecinos; pequeñas organizaciones y hasta comunidades rurales dentro de una burbuja limitada.

Una estrategia efectiva:

El covid-19 sigue siendo un gran desafío para el mundo. El distanciamiento y aislamiento social mostraron ser efectivamente las medidas para evitar nuevos casos de contagios y muertes. Sin embargo, las personas empiezan a sentir preocupaciones, miedos e incertidumbres de cómo continuar la vida normal durante la etapa de distanciamiento social, que sigue extendiéndose en varios países por el aumento de los casos de manera drástica.

Burbujas sociales para limitar riesgos

Una burbuja social es un grupo de personas reducido que tienen contacto físico cercano y pueden reunirse siempre y cuando acuerden normas de seguridad y protección para evitar el contagio del covid-19. Por ejemplo, las personas que viven solas o personas que forman parte del hogar con padres solteros, cuyos hijos son menores de 18 años o adultos mayores que viven solos.

Pensar y discutir estrategias de cuidado y distanciamiento puede ayudarnos a pensar nuevas formas de cotidianidad y de crear entornos más saludables, siempre cumpliendo con las tres medidas claves que ya sabemos nos protegen del covid-19: distanciamiento físico, es decir, los dos famosos metros; el uso de las mascarillas y el lavado de manos. Adaptando este enfoque se reduce la interacción de las personas a entornos limitados repetidos y similares en estas burbujas sociales, y se amplían para mejorar nuestra calidad de vida, que se ha ido deteriorando”, explica la doctora Silvina Ivalo, infectóloga de DIM Centros de Salud, MN 86191 / MP 444316.

Formar un nodo:

El objetivo de una burbuja social es en principio tener contacto con personas fuera del hogar, pero de una manera estrictamente restringida. Es decir, si hay diez personas dentro de esa burbuja, solo podemos interactuar con las otras 9 que están dentro del grupo, por lo que se debe elegir bien con cuáles personas formar un nodo.

Lo que proponen estos modelos es buscar similitud entre los contactos y el fortalecimiento de las comunidades a través de nodos y estrategias de interacción. En primer lugar hay que pensar cuáles contactos son más eficientes y probaron serlo durante el bloqueo completo, es decir, tener en claro con quiénes y cómo sería la burbuja y cómo debe continuar el aislamiento.

En segundo lugar, hay que buscar similitud espacial, es decir, grupos de trabajo, demografía, grupos de edad. El requisito básico para esta estrategia es que las personas busquen similitudes en una dimensión que faciliten la formación de grupos comparativamente pequeños que permitan convivencia, interacción, mutua y mayor seguridad sanitaria”, indica Ivalo

¿Cómo aplicar esta estrategia de burbuja social en el mundo real?.

Burbujas sociales para limitar riesgos

Un ejemplo:

La doctora Ivalo afirma que la manera más sencilla es empezar por la familia, grupos de trabajo o que compartan similitudes con acuerdos de cumplimiento.

Es un largo camino hacia el modelo deseado de achatamiento de la curva, este nos va a demandar cambios conductuales progresivos y necesarios para la respuesta, presión social, psicológica y económica que emerge de una 'cuarentena' tan prolongada.

A modo de ejemplo, mi mamá, que es viuda desde hace un tiempo, está viviendo con mi suegra y eso les mejora mucho la calidad de vida. También desde hace un tiempo, dada las condiciones de acuerdos mutuos, se reúnen con su vecina, también viuda y adulta mayor, toman el té juntas algunos días y también algunos almuerzos o cenas los fines de semana. Esto es un ejemplo de burbuja social donde a ellas les ha mejorado mucho la calidad de vida”, concluye la experta.

Algunos Consejos:

Las burbujas son una forma inteligente de equilibrar las necesidades de la salud mental con la seguridad física, mediante la socialización de dos o tres familias que acuerdan interactuar entre sí, pero con nadie más. Sin embargo, llevarlas a cabo tiene sus condiciones:

Cada núcleo de convivientes se debe comprometer a socializar solo con otro núcleo de convivientes, para que no haya cruzamientos de encuentros.

Esto debe hacerse con un grupo familiar con el que se tenga confianza y con el que sí o sí se sepa que se evitará cualquier transgresión y que, en caso de incurrir en eso, se avisará enseguida.

En el caso de que una de las personas se exponga a alguna situación insegura conviene esperar catorce días hasta la próxima reunión.

Si el encuentro va a ser en una casa es fundamental no solo que haya distanciamiento y tapabocas hasta el momento de comer, sino que los ambientes estén muy bien ventilados.

Cuanto más pequeña sea la burbuja, mejor: las de dos familias son ideales, con un total de cinco a diez personas en total.

at Redacción Semanario

Galería de imágenes

En esta Nota

Comentarios