lunes 20 de septiembre de 2021
SOCIEDAD | 03-09-2021 10:29

Aprender a reinventarse: Guía para sobrevivir al cambio y fortalecerse

Una pandemia que puso todo patas para arriba, la pérdida de un trabajo, un divorcio, la jubilación, todas situaciones que después de los 50 imponen un cambio inevitable. Cómo afrontarlas.

Nido vacío, retiro, jubilación son palabras temidas que deben dejar de serlo. Y hoy, más que nunca, en medio de una pandemia que lleva casi dos años desbaratando las vidas, hay que afrontar los cambios y aventurarnos a nuevos caminos que nos den satisfacción y plenitud.

Fue Charles Darwin quien dijo: “No es la especie más fuerte la que sobrevive, ni la más inteligente, sino la que mejor responde al cambio”. ¿Pero cómo sobrevivir cuando los cambios son tan repetinos e inesperados? Vivimos un período de grandes transformaciones. Y para sobrevivir, son muchos los que ya no tienen otro remedio: necesitan reinventarse. Es ciertamente, un reto complicado.

Implica dejar de lado quienes hemos sido hasta ahora y afrontar cambios radicales. En el camino también habrá que superar miedos, replantear ideas, conceptos, transformar objetivos, estructuras, comportamientos…

La actitud lo es todo. Es necesario transformar los problemas en retos, vencer el miedo y atreverse
DESAFÍO: En lugar de "problemas", los expertos recomiendan decir "retos" y "oportunidades" de reinvención.

Según dicen los especialistas, la década de los 50 es una etapa de tránsito, de cuestionar y cuestionarnos, es un momento perfecto para la reflexión: ¿por qué insistí tanto en aquella relación?, ¿por qué no tuve hijos?, ¿por qué no disfruté más?, ¿por qué rechacé aquella propuesta?, ¿por qué renuncié a aquel trabajo? Muchas son las preguntas que asaltan en la quinta década. Pero podemos realizarnos. Hoy en día, el mundo ofrece cada vez más opciones, confirmando que la experiencia, la madurez y la seguridad personal confluyen en estados de bienestar que no se logran durante la juventud.

Un buen ejemplo:

Una gran inspiración, por ejemplo, es Jennifer Lopez. Tiene 52 años y ni siquiera piensa en compararse con las chicas de 25. Ella confía en sí misma, sigue apostando al amor con su ex Ben Aflleck (después de una separación de casi dos décadas), continúa actuando, innovando, teniendo sus propios emprendimientos, con disciplina y con constancia.

Consultada sobre sobre este nuevo capítulo de su vida, declaró que "nunca había estado mejor". La actriz explicó: "Quiero tener cerca a la gente que se preocupa por mí, porque yo también me preocupo por ellos y los necesito. Cuando llegas a ese punto, te termina sucediendo lo más maravilloso del mundo y disfrutas de una felicidad antes desconocida". No todas somos JJL, pero podemos imitar su voluntad y energía positiva y apostar al cambio con valentía.

Cómo empezar la nueva versión:

El momento de decidir qué hacer puede provocar mucha ansiedad. A veces se experimenta miedo al fracaso, a equivocarse, al cambio. Hay algunas sugerencias que pueden ayudar a reflexionar y decidirse:

Bienvenida confusión: no poner el problema bajo la alfombra. Las crisis son una oportunidad de cambio. No hay que desaprovecharlas, porque a pesar de que la confusión no es algo malo, no nos gusta estar confundidos; sin embargo, es del caos desde donde emerge la creación.

Preguntas: lo mejor es que cuanto antes nos hagamos preguntas como: ¿Qué me imagino haciendo en el futuro? ¿Qué tipo de trabajo me apasionaría realizar? ¿Qué haría sin dudar ni un instante si supiera que el éxito de mis estudios/trabajo está asegurado?

Reconocer nuestra realidad actual: preguntarse qué pasaría si no hiciéramos un cambio, qué impacto tendría en nuestra vida reinventarnos.

Hacer un brainstorming o lluvia de ideas con nosotros mismos o con amigas positivas que quieran realmente nuestro bien, para responder a: ¿qué podrías empezar a cambiar?, ¿qué haría una verdadera diferencia en tu vida ahora?

Diseñar un plan de acción: no dejar para mañana lo que se puede hacer hoy. Estresarse no es la mejor alternativa, en realidad no sirve de nada. Sí, en cambio, crear un plan con acnes precisas y plazos definidos para seguir.

Escribir nuestras preferencias: todo aquello que nos gustaría hacer, sin el filtro de si es fácil o difícil. Observar todas las posibilidades que han aparecido y redondear con colores llamativos las que más nos atraigan, así encontraremos las claves para nuestra elección.

¡Manos a la obra! Hablar con profesionales que trabajen en las áreas que más nos gusten para tener una visión realista sobre las mismas. Si el plan es académico, buscar información sobre los estudios que nos interesen y en dónde cursarlos.

Examinar nuestras propias capacidades: confiar en nuestras posibilidades, reconocernos como seres valiosos, recordar momentos de la vidaTener en cuenta que todo se inicia en el pensamiento. Según lo que pensemos, nos sentiremos. Según lo que sintamos, actuaremos. Por eso, es clave cuidar y elegir los pensamientos como las flores más preciadas del jardín.

Pedir ayuda: Hay veces que se necesita de expertos para que nos guíen, como los expertos en coaching. Una historia final Cuentan que había una mujer de mediana edad que quería estudiar derecho, pero temía ser demasiado vieja: “tardaré cinco años en terminar, y entonces tendré 57”, le dijo a su amiga. Esta le preguntó: ¿qué edad tendrás dentro de tres años si no estudiás derecho?.

Conceptos para tener en cuenta:

Aunque el término "reinvención" puede tener una connotación de crisis, es un buen desafío a seguir. Consejos:

La mejor inversión es la que se hace en uno mismo, en nuestro desarrollo personal y profesional. El cambio es inevitable y permite salir de la zona de confort, evolucionar y aprender.

Se puede cambiar la profesión a cualquier edad. Quizás no es posible, si se desea ser bailarina o deportista de elite, pero sí lo es para la mayoría de las profesiones.

Hay decisiones que solo se pueden hacer confiando en nuestro corazón o a intuición, y probar, arriesgarse.

Hacer realidad nuestro sueño es como cultivar el jardín. Hay que preparar la tierra, limpiar la maleza, sembrar y mimar las plantas día a día, observando la evolución de cada nueva flor, que un día dará su fruto.

at Redacción Mía

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