lunes 20 de septiembre de 2021
SOCIEDAD | 18-08-2021 12:26

Buenos modales: Su importancia para los niños

La pandemia irrumpió en nuestras vidas y puso en jaque aprendizajes y rutinas. Esto generó un impacto en las familias pero, especialmente, en los más chicos. Cómo recuperar los buenos hábitos y modales para una mejor socialización.

Con el retorno a las clases presenciales los niños volvieron a estar expuestos al contacto continuo con sus profesores y comenzaron a realizar distintas actividades sociales, donde la forma en la que se dirigen a los adultos o su comportamiento en la casa de sus amigos, vuelve a poner en prueba el uso los buenos modales”, afirma Taina Laurino, especialista en protocolo, quien asegura que “en el último tiempo, aumentaron las consultas de protocolo para niños justamente para fortalecer los modales que estuvieron un poco olvidados durante el período estricto de la cuarentena”.

Asimismo, según afirma la profesional, desde el momento en el que los niños pueden sentarse a la mesa se pueden enseñar y adquirir estos “buenos modales”, aprovechando que los más pequeños aprenden las cosas con mayor naturalidad y facilidad, y sostiene que el beneficio no es solo educativo, sino que son herramientas que en un futuro los ayudarán a desenvolverse con naturalidad en otros escenarios, mostrando amabilidad y respeto.

Taina distingue cinco lecciones de buenos modales básicos que los niños pueden ir adquiriendo y son imprescindibles para manejarse en sociedad.

Aprender modales puede ser una experiencia agradable y positiva y debe ser sin castigos ni amenazas
Palabras Mágicas: Desde el momento en el que los niños hablan, es importante que incorporen palabras que siempre abrirán puertas: "por favor" y "gracias".

Acciones que pueden aprender:

Poner la mesa: es una buena manera para que los más chicos aprendan a ubicar cada utensilio según lo que vayamos a servir y luego para compartir una comida en familia, conversar y practicar la forma de tomar los cubiertos, vasos etc.

Codos no, muñecas sí: si bien en Estados Unidos o en Inglaterra las manos van debajo de la mesa hasta que la comida se sirve, en la mayoría de los demás países las muñecas son las que deben estar apoyadas en la mesa a lo largo de la comida. Aprender a no poner los codos sobre ella a veces es todo un desafío para los más chicos, pero así ayudamos a evitar tener una postura encorvada.

Las palabras mágicas: desde el momento en el que los niños hablan, es importante que incorporen las famosas palabras mágicas como "por favor", "gracias", "permiso", para los momentos en los que se relacionan con otros niños y especialmente con los adultos. También es importante que aprendan a agradecer al recibir un regalo, o a pedir correctamente si desean que alguien les alcance algo.

Buenas tardes, mi nombre es…: aprender su nombre y saludar a otra persona es el primer paso para luego pasar a saber cómo presentarse ante otros y cómo presentar a alguien más.

Servilletas sí, la ropa no: para preservar la higiene es fundamental enseñar cómo utilizar la servilleta para limpiarnos al comer y dónde colocarla cuando ya nos retiramos de la mesa.

Aprender modales puede ser una experiencia agradable y positiva y debe ser sin castigos ni amenazas
En la mesa:  A los seis años se puede practicar modales como el uso apropiado de utensilios y servilletas.

Consejos para padres:

Aunque decir "por favor" y "gracias" es un gran comienzo, es solo un comienzo. Hay mucho más que el niño debe aprender. En general, enseñar modales se trata de inculcar un buen comportamiento en una variedad de situaciones. Estos consejos pueden ayudar:

Enseñar con el ejemplo: usar “por favor”, “gracias” y “disculpá” con los hijos y con todas las personas con las que entres en contacto. Si no decimos "por favor" cuando le pedimos a nuestro hijo que recoja sus juguetes no estamos dando un mensaje claro acerca de todas esas buenas lecciones que tratamos de enseñarle.

Demostrar con actitudes: de la misma forma, sostener la puerta para la persona que viene detrás y ayudar a un anciano a cruzar la calle modela el buen comportamiento.

Ser coherente: los modales y el buen comportamiento no solo son para cuando estamos en compañía o para salir a comer. Deben ser parte de nuestra rutina diaria.

No sermonear: muchos padres empiezan con sermones interminables. Las frases cortas, concisas, como "En voz baja, por favor" son mucho más efectivas.

Más recompensas, menos castigos: los niños de edad preescolar quieren hacer lo correcto incluso cuando no saben bien qué es. Y les encanta recibir elogios. Por esto, cuando tu hijo se porte bien, felicitalo mucho. Y sé específico: "Estoy muy orgullosa de cómo lavaste la taza".

Respetar a tu hijo: Si se porta mal, apartalo y hablá sobre el tema en privado. Criticar a tu hijo frente a otras personas lo avegonzará y podría causar que sea incluso más grosero como una forma de vengarse. La realidad es que enseñar buenos modales es un proceso que tomará años. Mientras tanto, habrá que recordárselos a tu hijo todos los días hasta que surtan efecto.

Trucos para enseñarles:

Los juegos de roles: hay que prepararse para las diversas situaciones en las que los hijos necesitan mostrar sus buenos modales. Para que sepan hacerlo bien una forma de conseguirlo es hacerlo a través de los juegos de roles, así ya tendrán la práctica con ellos. En casa, se puede representar en escenarios imaginarios diferentes situaciones que después ocurrirán en la vida real, por ejemplo, cómo saludar a las personas, qué decir para iniciar una conversación, el comportamiento en el supermercado, cuando tiene que pedir perdón, etc.

Comer o cenar en familia: las familias que comen o cenan juntas serán una familia más unida, feliz y cohesionada. Son situaciones perfectas para practicar los buenos modales -además de la comunicación-. Se puede aprender a manejar los cubiertos, a servir comida, masticar correctamente, a tener una buena conversación, etc.

 

Asesoró: Taina Laurino, especialista en protocolo

at Redacción Mía

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