viernes 7 de mayo de 2021
SALUD | 16-04-2021 14:15

Yodo: esencial para la tiroides

Es necesario para que las células transformen los alimentos en energía y para la producción de las hormonas tiroideas. Su deficiencia prolongada puede causar bocio o hipotiroidismo

El yodo es un mineral básico para la glándula tiroides. Esta glándula es la responsable del control del nivel general de la actividad del cuerpo. La tiroides produce, almacena y libera varias hormonas como la tiroxina o T4 y la triyodotironina o T3, cuyas funciones más importantes son la regulación del metabolismo total y la estimulación del crecimiento y desarrollo cerebral de los niños.

Las hormonas tiroideas son los únicos componentes del organismo que contienen yodo. Por tanto, si no se aporta el yodo suficiente, el cuerpo no las puede sintetizar como necesita y, en consecuencia, aparecen alteraciones que van desde un pequeño agrandamiento de la glándula o bocio no muy importante, a una situación de severo retardo del crecimiento y déficit mental conocido como cretinismo endémico.

Los mariscos y los pescados de mar, como el bacalao, el róbalo, el abadejo y la perca son ricos en yodo

Las alteraciones en los niveles de yodo también pueden provocar hipertiroidismo o hipotiroidismo, produciendo desarreglos en el metabolismo basal.

Síntomas de falta de yodo:

Cuando en el organismo escasean los niveles de yodo, los principales síntomas que se puede experimentar son cefaleas, depresión, fatiga, un aumento brusco de peso y bocio. Por otro lado, el exceso de yodo con la alimentación es rarísimo que ocurra.

Principales fuentes:

Mariscos

Pescado de mar (fresco, congelado o en conserva, como bacalao, el róbalo, el abadejo y la perca).

Alga parda o marina (kelp) es el más común de los vegetales alimenticios de mar que es fuente rica de yodo.

Los productos lácteos

Otras buenas fuentes son las plantas que crecen en suelos ricos en yodo. Para asegurarse de cubrir las necesidades diarias de yodo, es muy recomendable sustituir la sal normal por la sal yodada, ya que incluso la marina pierde el yodo en su proceso de elaboración.

De hecho, la OMS (Organización Mundial de la Salud) propugna la yodación universal de la sal de consumo humano y animal. En conclusión, la mayoría de las personas pueden satisfacer las recomendaciones diarias consumiendo mariscos, sal yodada y plantas cultivadas en suelos ricos en yodo. Al comprar la sal, verificar que en la etiqueta diga "yodada".

at Redacción Mía

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