lunes 20 de septiembre de 2021
SALUD | 25-11-2020 13:50

Cómo tratar el herpes labial

Es una afección muy frecuente, que suele aparecer en los labios y es muy contagiosa. Aunque no tiene cura, hay algunas precauciones que pueden evitar su reaparición.

El herpes labial es una infección viral frecuente. Se trata de pequeñas ampollas llenas de líquido que aparecen sobre los labios o alrededor de ellos. Después de que las ampollas se rompen, se forma una costra que puede durar varios días.

El herpes labial suele curarse en dos o tres semanas sin dejar cicatriz. Suele contagiarse de una persona a otra por contacto cercano, por ejemplo, al besarse. Generalmente es causado por el virus del herpes simple tipo 1 (HSV-1).

No hay cura para esta afección, pero el tratamiento puede ayudar a controlar los brotes. Las píldoras o cremas antivirales recetadas pueden ayudar a que las llagas sanen más rápidamente y reducir la frecuencia, duración y gravedad de futuros brotes.

Síntomas:

Un herpes labial generalmente pasa por varias etapas:

Hormigueo y picazón alrededor de los labios durante un día más o menos antes de que aparezcan las ampollas.

Ampollas: suelen brotar a lo largo del borde de los labios.

Secreción y costras: Una vez que se tiene un episodio de infección por herpes, el virus permanece latente en las neuronas que se encuentran en la piel y puede surgir como otro herpes labial en el mismo lugar que antes. La recurrencia puede ser ocasionada por: fiebre, cambios hormonales, estrés, cansancio, exposición al sol y al viento, etc.

Síntomas:

El médico puede recetarte un medicamento antiviral para que tomes en forma regular si contraes herpes labial más de nueve veces al año o si tienes mayor riesgo de tener complicaciones graves. Si la luz del sol parece desencadenar las recurrencias, aplicá bloqueador solar en el lugar donde suele aparecer el herpes labial.

Prevención:

Para evitar que se difunda el herpes labial a otras personas o a otras partes del cuerpo, tené en cuenta estas precauciones:

Evitar los besos y el contacto con la piel de las personas mientras haya ampollas. El virus se propaga con mayor facilidad cuando las ampollas pierden líquido.

No compartir elementos: utensilios, toallas, bálsamo y otros artículos pueden propagar el virus cuando hay ampollas.

Mantené las manos limpias: cuando tengas un herpes labial, lavate las manos cuidadosamente antes de tocarte y de tocar a otras personas, especialmente a bebés.

at Redacción Mía

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