miércoles 16 de junio de 2021
SALUD | 26-05-2021 08:20

Cómo dejar de comerse las uñas

Este hábito tiene repercusiones bastante serias para la salud, no es un problema solo de las manos. Afecta también labios, dientes y encías. Pero se puede superar. Consejos de expertos.

La onicofagia es el término médico que se utiliza para referirse al hábito de comerse las uñas, un trastorno nervioso bastante frecuente que se da tanto en adultos como en niños. Suele iniciarse en edades muy tempranas –entre los tres y los seis años– como respuesta a situaciones de estrés, cansancio o incluso aburrimiento, aunque luego hay una tendencia a que esta costumbre se reduzca.

El problema es que además de heridas y otras lesiones en los dedos, puede causar problemas oclusivos importantes en la dentadura que pueden llevar a la necesidad de realizar una ortodoncia. También se ve afectada la estética de las manos y los labios.

Al tratarse de un hábito, un acto reflejo que se produce para combatir momentos de ansiedad, la mejor manera de sobreponerse a él es con la ayuda de un psicólogo, creando pautas de comportamiento que favorezcan el control.

Dentro del plan terapéutico, el especialista ayudará a la persona a ir eliminando este mal hábito con distintas herramientas. También se trabajará con la autoestima de la persona que se verá mermada por los sentimientos de vergüenza que siente por el aspecto de sus manos.

Otros remedios:

Se puede recurrir a un producto de farmacia que es un esmalte de uñas incoloro y muy amargo de sabor, tanto que provocará el rechazo cada vez que una persona con onicofagia se lleve el dedo a la boca.

En paralelo, también se puede recurrir a un odontólogo para que confeccione una férula especial que impida que se puedan juntar los incisivos superiores e inferiores e imposibilitar así que se pueda cortar la uña con los dientes. El tratamiento puede durar un mes y medio antes de que el paciente logre erradicar este hábito y ocho para recuperar la estética de los dedos.

Envolver las puntas de todos los dedos con cinta adhesiva de modo que se interponga entre la uña y los dientes.

Mascar chicles (sin azúcar).

Sustituir el acto reflejo por una ocupación que exija concentración y que ayude a olvidarse de las uñas.

Hacer ejercicio físico para combatir situaciones de ansiedad. Se pueden utilizar técnicas de relajación, de respiración, supresión de bebidas estimulantes, para reducir el estrés.

at Redacción Mía

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