domingo 26 de junio de 2022
SALUD | 13-12-2021 09:03

8 respuestas sobre la dismorfia corporal

Qué es y cuáles son los síntomas de esta enfermedad silenciosa, relacionada con los elevados cánones de belleza y que padecen varias celebrities, como la reconocida actriz Megan Fox.

1. ¿De qué se trata?

La dismorfia corporal (también conocida como trastorno dismórfico corporal o TDC) es un trastorno obsesivo sobre un defecto físico real o imaginario, que aflige a la persona y que puede llegar a generar una preocupación fuera de lo normal. En casos extremos las personas con TDC evitan relacionarse y pueden sufrir una profunda depresión.

Cuando se tiene un trastorno dismórfico corporal, la persona afectada se enfoca intensamente en su apariencia e imagen corporal, y revisa repetidamente el espejo, o se asea, a veces, durante muchas horas al día. El defecto percibido y las conductas repetitivas le causan una angustia significativa y repercuten en su capacidad para funcionar en su vida diaria.

Puede recurrir a varios procedimientos cosméticos para tratar de "arreglar" su defecto percibido. Después, puede sentir satisfacción temporal o una reducción en la angustia, pero a menudo la ansiedad regresa y es posible que reanude la búsqueda de otras maneras para arreglar su defecto percibido.

2. ¿Cuáles son sus síntomas?

Incluyen los siguientes:

La persona afecta está extremadamente preocupada por un defecto percibido en la imagen que los demás no pueden ver o que parece poco importante.

Fuerte creencia de que se tiene un defecto en la apariencia que lo hace feo o deforme.

Creencia de que otros perciben especialmente su apariencia de una manera negativa o que se burlan.

Tener comportamientos dirigidos a arreglar u ocultar el defecto percibido que son difíciles de resistir o controlar, tales como mirarse frecuentemente el espejo, arreglarse constantemente. Intentar ocultar "las imperfecciones" con el estilo, el maquillaje o la ropa.

Comparar a menudo la propia apariencia con la de los demás.

Buscar con frecuencia la aprobación de la propia imagen por parte de los demás.

Tener tendencias perfeccionistas.

Buscar procedimientos cosméticos con poca satisfacción.

Evitar situaciones sociales.

3.¿Se puede convertir en una obsesión?

La preocupación por la apariencia, los pensamientos excesivos y los comportamientos repetitivos pueden ser indeseables, difíciles de controlar y consumir tanto tiempo que pueden causar una gran angustia o problemas en la vida social, trabajo, escuela u otras áreas de funcionamiento.

La persona afectada puede enfocarse excesivamente en una o más partes de su cuerpo. La forma en la que la persona se enfoca en "su problema" puede cambiar con el tiempo. Las características más comunes con las que la gente tiende a obsesionarse incluyen:

Rostro: la forma de la nariz, arrugas, acné y otras imperfecciones.

Cabello: aspecto, adelgazamiento y calvicie.

Apariencia de la piel y las venas.

Tamaño de las mamas.

Tamaño y tono muscular.

Genitales.

La preocupación de que la constitución del cuerpo sea demasiado pequeña o no lo suficientemente musculosa (dismorfia muscular) ocurre casi exclusivamente en los hombres.

La comprensión acerca del trastorno dismórfico corporal varía. La persona puede reconocer que sus creencias acerca de los defectos percibidos pueden ser excesivas o no ser verdad, pensar que probablemente son ciertas, o estar absolutamente convencido de que son ciertas. Cuanto más convencido está de sus creencias, mayor será la angustia y la perturbación que pueda experimentar en su vida.

4.¿Cuáles son sus causas?

No se sabe específicamente qué produce el trastorno dismórfico corporal. Al igual que muchas otras afecciones de salud mental, puede ser el resultado de una combinación de problemas, como antecedentes familiares del trastorno y evaluaciones o experiencias negativas sobre el cuerpo o la imagen de sí mismo.

5. ¿Cuáles son sus factores de riesgo?

El trastorno dismórfico corporal comienza, comúnmente, en los primeros años de la adolescencia y afecta tanto a hombres como a mujeres.

Ciertos factores parecen aumentar el riesgo de tener o desencadenar el trastorno dismórfico corporal, entre otros: Tener parientes consanguíneos con trastorno dismórfico corporal o trastorno obsesivo-compulsivo. Experiencias de vida negativas, como burlas en la infancia, negligencia o abuso. Ciertos rasgos de personalidad, como el perfeccionismo. Presión social o expectativas de belleza. Tener otra afección de salud mental, como ansiedad o depresión.

6. ¿Cuándo consultar a un médico?

La vergüenza y la pena acerca de la propia apariencia pueden impedir buscar tratamiento para el trastorno dismórfico corporal. Pero si se detecta algún signo o síntoma, lo mejor será consultar al médico o a un profesional de la salud mental.

Por lo general, el trastorno dismórfico corporal no mejora por sí solo. Si no se trata, puede empeorar con el tiempo y provocar ansiedad, depresión grave e incluso pensamientos y conductas suicidas. Estos son comunes con el trastorno dismórfico corporal. En tal caso, buscar ayuda: Consultar al médico de cabecera. Hablar con la familia, un amigo íntimo o cualquier otro ser querido. Ponerse en contacto con un pastor, un líder espiritual u otra persona de la comunidad religiosa.

7. ¿Cómo es el diagnóstico y tratamiento?

Para detectar el trastorno dismórfico corporal se realiza la anamnesis, un proceso de exploración clínica que se basa en un interrogatorio para identificar al paciente, conocer sus dolencias, obtener una retrospectiva de él y determinar los elementos familiares, ambientales y personales relevantes.

El tratamiento puede incluir terapia cognitivo-conductual y medicamentos. Los pacientes responden al tratamiento farmacológico con una reducción en sus preocupaciones, en el estrés y en las conductas compulsivas, a la vez que experimentan una mejoría significativa en su funcionamiento social y laboral.

En general, el defecto se sigue notando, pero causa menos estrés. La terapia cognitivo-conductual es la intervención psicológica más efectiva en este trastorno, usada para cambiar presunciones y creencias específicas y, así, poder manejar el TDC. La misma pretende cambiar el pensamiento disfuncional por estilos cognitivos adaptativos.

8. ¿Se puede prevenir?

No se conoce la manera de evitar el trastorno dismórfico corporal. Sin embargo, como a menudo comienza en los primeros años de la adolescencia, identificar el trastorno temprano, estar atento a los factores de riesgo y empezar el tratamiento puede ayudar.

 

Fuente: Mayo Clinic

mayoclinic.org

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