miércoles 1 de diciembre de 2021
SALUD | 23-11-2021 00:30

11 respuestas sobre la EPOC

El 17 de noviembre fue el Día Mundial de la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica, una fecha que busca educar a las personas sobre este trastorno que se puede prevenir y controlar al dejar de fumar.

1. ¿Qué es la EPOC?

Es una patología pulmonar crónica común, prevenible y tratable que afecta a hombres y mujeres de todo el mundo. En esta enfermedad, los bronquiolos sufren daños y se restringe el intercambio de gases. Cursa con síntomas respiratorios persistentes de aparición progresiva como disnea, tos y/o expectoración. Es muy frecuente que la persona fumadora atribuya la falta de aire o disnea al aumento de peso o mal estado físico. Pero, con el paso del tiempo, este síntoma progresa lentamente y la consulta se realiza de manera tardía, cuando la función respiratoria ya está disminuida.

2. ¿Cuáles son sus riesgos?

Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), esta enfermedad mata a una persona cada 10 segundos y para 2030 será la tercera causa más importante de mortalidad. Además, aproximadamente siete de cada diez casos de enfermedad pulmonar obstructiva crónica (71%) se da en personas mayores de 30 años, siendo más frecuente en hombres que en mujeres.

3. ¿Cómo se presenta?

“La enfermedad se manifiesta a través de dos formas que suelen combinarse en personas que padecen EPOC. Una de ellas es la bronquitis crónica, marcada por la inflamación y el estrechamiento de los bronquios con producción excesiva de moco en el árbol bronquial, lo cual puede provocar tos crónica, con o sin expectoración. La segunda forma es el enfisema pulmonar, en la que la destrucción de las paredes y fibras de los alvéolos dificulta la oxigenación de la sangre”, explica la Dra. Valeria El Haj, Directora Médica Nacional de OSPEDYC.

4.¿Cuáles son sus factores de riesgo?

La EPOC evoluciona gradualmente, a menudo debido a varios factores de riesgo asociados, como son los siguientes:

Exposición al tabaco por fumar o por exposición pasiva al humo.

Exposición profesional a polvos, humos o productos químicos.

Contaminación del aire en interiores: en los países de ingresos medianos y bajos donde los niveles de exposición al humo son elevados, se utilizan con frecuencia biocombustibles (madera, estiércol, residuos de cultivos) o carbón vegetal para la cocina y la calefacción.

Eventos en la vida fetal y los primeros años de vida, como el retraso del crecimiento intrauterino, la prematuridad y las infecciones respiratorias frecuentes o graves en la infancia, que impiden que los pulmones se desarrollen por completo.

5. ¿Cuáles son sus síntomas?

La evolución de la EPOC es lenta y, por lo general, inicia sus síntomas entre la cuarta o quinta década de vida. Los síntomas más frecuentes son:

Dificultad para respirar o disnea.

Silbido al respirar.

Tos crónica con expectoración.

Sensación de presión en el pecho.

Coloración azulada de los labios.

Infecciones respiratorias frecuentes.

Fatiga o falta de energía para tareas que requieren de esfuerzo, como subir escaleras.

Inflamación de tobillos, pies y piernas como consecuencia de la retención de líquidos.

Con frecuencia, los pacientes de EPOC padecen otras enfermedades, como cardiopatías, osteoporosis, trastornos osteomusculares, cáncer de pulmón, depresión o ansiedad”, resalta la Dra. El Haj.

6. ¿Cómo evoluciona? Su evolución es progresiva, pero tratable.

Esta enfermedad puede afectar la calidad de vida en las actividades que realiza habitualmente la persona que la padece, al reducir su tolerancia al ejercicio. Algunas personas con EPOC tienen episodios de empeoramiento de los síntomas con mayor dificultad para respirar, aumento de la tos y mayor producción de mucosidad bronquial, que se prolongan por algunos días o incluso semanas. Estos procesos se llaman exacerbaciones de la EPOC y, si son frecuentes, aceleran la pérdida de la función pulmonar y la falta de aire se produce con esfuerzos menos intensos.

7. ¿Cómo se diagnostica?

El método diagnóstico es muy simple y no invasivo. Se trata de un estudio llamado espirometría computada, no tiene ningún riesgo y consiste en entrar y sacar el aire a través de una boquilla.

8. ¿Cuál es el tratamiento?

Debe sospecharse EPOC en una persona que presente los síntomas característicos de esta enfermedad. Como siempre, la consulta con el especialista es imprescindible, ya que hará el diagnóstico y solicitará los estudios que considere convenientes.

“La primera pauta del tratamiento es eliminar la causa. Cuando se trata de un paciente tabaquista este debe dejar de fumar utilizando, o no, métodos de control del hábito, ya que el no interrumpir el hábito de fumar genera una progresión de la enfermedad. Luego, el resto de los objetivos se centran en reducir los síntomas crónicos de la EPOC y disminuir la frecuencia de las exacerbaciones o reagudizaciones y su gravedad”, comenta la Dra. Valeria El Haj.

Con respecto al tratamiento, hay distintos tipos de medicamentos que, inhalados, pueden ayudar a reducir los síntomas y prevenir las exacerbaciones. Debido a que tienen diferentes mecanismos de acción, pueden administrarse en un solo inhalador que contiene varios fármacos, como por ejemplo, broncodilatadores, antiinflamatorios o corticoides. En algunos casos también se requiere una intervención quirúrgica por la presencia de grandes burbujas de aire pulmonar o bullas o una cirugía para reducir el volumen pulmonar en pacientes con un enfisema predominante y hasta un trasplante pulmonar para mejorar la función respiratoria.

9. ¿Es posible dejar de fumar?

Existen planes eficaces para ayudar a la persona fumadora a controlar los síntomas de abstinencia que hacen fracasar el intento. En las instituciones médicas hay profesionales de Clínica Médica y Neumonología entrenados para guiar en este proceso y que son fundamentales para elaborar un plan de acción junto a cada paciente.

10. ¿Cómo evitar la EPOC?

La mejor prevención frente a esta enfermedad es no fumar o dejar de fumar y, si se trabaja en un ambiente donde existen vapores o polvo de sustancias que puedan ser irritantes pulmonares, incentivar la búsqueda de soluciones para disminuir el riesgo. Por otro lado, los adultos con EPOC o asma son más propensos a tener complicaciones asociadas a la gripe estacional por lo que deben vacunarse anualmente”, concluye la Directora Médica Nacional de OSPEDYC.

11. ¿Si tengo EPOC, puedo mejorar? 

¡Sí! Es fundamental comenzar por el cese del tabaquismo, una actividad física regular y un plan de vacunación adecuado. Además, existe actualmente medicación eficaz por vía inhalatoria que puede controlar eficazmente las molestias.

at Redacción Mía

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