miércoles 21 de abril de 2021
SALUD | 09-03-2021 10:30

Piso pelviano: La importancia de fortalecerlo

Si estos músculos pierden flexibilidad y fuerza, los órganos se caen provocando incontinencia, prolapsos y hasta disfunciones sexuales. Para prevenir, ejercitalos a diario.

Si se te escapan unas gotitas de pis al estornudar, reírte o toser o tenés una fuerte y repentina urgencia de orinar quizá tengas problemas del suelo pélvico o incontinencia urinaria.

Si bien esta es una afección que afecta mayoritariamente a las mujeres, es un problema que también sufren los varones. Aunque en estos momentos se habla más al respecto, el tema genera pudor. A pesar de ello, las estadísticas muestran que un 25 por ciento de las personas que padecen estas alteraciones son jóvenes de entre 20 y 30 años.

¿Qué es el piso pelviano?

El periné, piso pelviano o diafragma pélvico es un conjunto de músculos y ligamentos que cierran la cavidad abdominal en su parte inferior. Gráficamente es como un "puente colgante" que se sostiene de los huesos de la pelvis y, que contienen a la vejiga y uretra (sistema urinario), el colon descendente y recto (sistema digestivo), y en las mujeres el útero y la vagina (sistema reproductor).

Este “puente” tiene “un piso” donde se encuentran músculos importantes que cumplen la función de sostén y, a su vez, deben ser elásticos debido a que es una zona de paso. Por tal motivo es importante que estas estructuras mantengan un buen tono muscular que, muchas veces, se pierde.

Suelo pélvico
Aplicación: Hay apps que guían paso a paso para entrenar el suelo pélvico.

Por qué se pierde la tonicidad:

Los factores que intervienen en la pérdida de tono muscular varían. Algunos pueden ser:

• Constipaciones crónicas

• Tos crónica

• Deportes de alto rendimiento

• Partos vaginales

• Ser fumadores/as Además, al ser el cuerpo un todo, influyen también la respiración y la postura corporal de cada persona.

Las consecuencias de la hipotonía:

La disminución de la tensión muscular, llamada hipotonía, ocasiona trastornos que no tienen riesgo de vida, pero sí influyen en su calidad. Algunos de los desórdenes más frecuentes son:

• Incontinencia urinaria

• Retención de orina

• Laxitud de la vulva

• Vaginismo

• Otras disfunciones sexuales

• Incontinencia fecal

• Prolapsos

Alguna de estas alteraciones influyen en la calidad de vida, en la sociabilización, en la relación con los otros, ya que afecta todos os hábitos de vida, desde la ropa que se usa hasta la manera de caminar. Por eso, es recomendable que frente a algún cambio se consulte al médico.

Suelo pélvico
Gimnasia: Realizar ejercicios o yoga ayuda a mantener los músculos entrenados. De todas formas, se deben hacer los Kegel. específicos para el piso pélvico.

Cómo es el tratamiento:

El objetivo fundamental es mejorar la calidad de vida de las personas. Hay ejercicios específicos sobre la musculatura pélvica, que, junto a un control de peso, ingesta adecuada de líquidos y prevención del estreñimiento pueden reducir hasta en un 80 por ciento la incontinencia urinaria.

Existen distintas gimnasias musculares para realizar, desde los ejercicios de Kegel, hasta los hipopresivos del fisioterapeuta Marcel Caufriez, y el método de Blandine Calais- Germain y Nuria Vives que indican una serie de actividades a incorporar en la vida cotidiana para superar este problema.

Al consultar al médico, este hará realizar una serie de pruebas y análisis e indicará lo más conveniente: ejercicios musculares o puede prescribir un tratamiento con un fisioterapeuta. También hay ayudas, como un ejercitador personal inteligente que detecta la fuerza de los músculos del suelo pélvico. En función del tono muscular adapta los ejercicios, el tiempo y el número de repeticiones a hacer cada día.

¿Qué es un prolapso?

Se llama así al descenso o caída de un órgano, desde su posición normal; en el caso del prolapso genital, los órganos pélvicos pueden descender por las zonas más débiles de la pelvis, por efecto de la gravedad y asomar por algún orificio, como la vagina o el ano. ¿Por qué se produce esta situación? En primer lugar debe haber una condición física de la mujer que favorezca el prolapso. Existen mujeres cuyo tono muscular es bajo o con laxitud en sus tejidos, que son más propensas a tener prolapsos.

Otras causas son haber tenido muchos partos o períodos expulsivos trabajosos con niños grandes, no haber realizado episiotomías en los mismos, la obesidad, el climaterio y el estreñimiento crónico. Los ejercicios de Kegel, además de contribuir a mejorar las relaciones sexuales, a combatir las incontinencias urinarias y la aparición de hemorroides también ayudan a la prevención del prolapso.

Ejercicios de Kegel:

Primero, debemos encontrar los músculos correctos: para identificar los músculos del suelo pélvico, frená la micción a mitad de camino. Una vez que hayas identificado los músculos del suelo pélvico, podés hacer los ejercicios en cualquier posición, aunque al principio te resultará más fácil hacerlos acostada.

Perfeccioná tu técnica: para hacer los ejercicios de Kegel, imaginá que estás sentada sobre una bolita y contraé los músculos pélvicos como si estuvieras levantando la bolita. Probá realizar esto durante tres segundos a la vez; luego descansá a la cuenta de tres.

Mantené la concentración: para obtener los mejores resultados, concentrate en tensar solo los músculos del suelo pélvico. Prestá atención de no flexionar los músculos del abdomen, los muslos o los glúteos. Evitá contener la respiración. Respirá de manera normal durante los ejercicios.

Repetilos 3 veces al día: tratá de hacer por lo menos 3 series de 10 a 15 repeticiones al día. No te acostumbres a usar los ejercicios de Kegel para iniciar y detener el chorro de orina. Hacer los ejercicios de Kegel mientras vaciás la vejiga en realidad puede causar un vaciamiento incompleto de la vejiga, lo cual aumenta el riesgo de una infección urinaria.

 

at Redacción Mía

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