lunes 20 de septiembre de 2021
SALUD | 23-07-2021 10:30

Cuidar el cerebro: Todo lo que debés hacer por su salud

El 22 de julio se celebra el Día Mundial del Cerebro con el propósito de hacer tomar conciencia sobre los problemas que pueden afectarlo. El impacto del covid-19 y recomendaciones para mantenerlo joven y sano.

La complejidad del cerebro es extraordinaria. Además de controlar funciones esenciales del organismo (respuesta a estímulos sensoriales, respuestas reflejas autonómicas) y las funciones mentales cognitivas (pensar, leer y otras habilidades del lenguaje), en una partícula microscópica de cerebro se hallan más de 100.000 neuronas, que transportan información a una velocidad de más de 420 km por hora. Es por ello que es de vital importancia conocer y crear conciencia sobre los riesgos y enfermedades que pueden afectarlo e incorporar hábitos y nutrientes para su buena salud.

Los trastornos más comunes:

Los problemas de salud que atañen al cerebro pueden ser neurológicos y/o mentales. Entre los más frecuentes puede mencionarse la migraña, que según la Organización Mundial de la Salud (OMS) puede llegar a ser casi incapacitante y es la sexta causa que afecta la funcionalidad de las personas. Además, el accidente cerebro vascular (ACV) constituye una de las principales causas de muerte vascular, así como también una de las principales fuentes de discapacidad.

De las enfermedades infecciosas que afectan al cerebro, las más frecuentes son las meningitis y encefalomielitis causadas por bacterias o por virus. En cuanto a las enfermedades congénitas y neurodegenerativas, pueden señalarse el Mal de Parkinson y el Alzheimer; y entre las enfermedades autoinmunes, la esclerosis múltiple. En tanto, la esquizofrenia es una de las enfermedades o trastornos mentales que más se registran en el mundo”, informa el Dr. Manuel Molina Pico, Director Médico de Vittal.

Una alimentación variada, evitando grasas alcohol y procesados, actividad física y ejercitación intelectual son los pilares para la salud del cerebro
Actividades: Tanto la física como la social son fundamentales para un cerebro saludable.

Prevención y cuidados:

Como ocurre en todos los niveles del cuidado de la salud, la alimentación saludable y la actividad física son factores importantes. También es importante aclarar que muchos de los trastornos que afectan al cerebro se pueden prevenir y tratar”, subraya el Dr. Molina Pico y detalla que la actividad cognitiva puede ejercitarse mediante juegos de memoria y resolución, la elaboración de pasatiempos, aprendizaje de idiomas o juegos de estrategia como el ajedrez o el bridge.

Además, remarca que hay actividades específicas que estimulan la vinculación interhemisférica del cerebro y actividades que fortalecen las conexiones entre ambas partes del cerebro entrenando la atención y la memoria.

Estos ejercicios y actividades pueden complementarse con la atención psicológica, (cuando se considere necesario, para prevenir la depresión y la ansiedad) y con la interacción social y laboral. “El equilibrio entre la actividad cognitiva y social, como participar de reuniones, eventos artísticos o deportivos, ayuda a retrasar el deterioro del cerebro y hasta a evitarlo”, enfatiza Molina Pico. Y añade que de todas formas no hay que dejar de controlar los factores de riesgo principalmente los vinculados al sistema cardiovascular (hipertensión arterial, diabetes, tabaquismo).

Nutrición adecuada:

Son muchos los nutrientes que favorecen y alimentan al cerebro, y lo bueno es que todos ellos se adquieren a través de los alimentos. Gran variedad de vitaminas, minerales y los famosos macronutrientes (carbohidratos, proteínas y grasas saludables) cumplen con esta misión.

Para garantizar una ingesta adecuada de todas estas sustancias nutritivas hay que asegurar el consumo de tres unidades de frutas y dos porciones de verduras frescas al día, ir rotando sus acompañamientos entre carnes, cereales, legumbres, lácteos, etc. tratando de consumir entre 2-3 veces a las semanas cada uno de ellos.

Una alimentación variada, evitando grasas alcohol y procesados, actividad física y ejercitación intelectual son los pilares para la salud del cerebro
Para un cerebro ágil... Hay que ejercitarlo con lecturas, juegos, rompecabezas, ejercicios de memoria, aprender un nuevo idioma, tocar un instrumento...

Efectos del covid-19 en el cerebro:

 Entre los síntomas neurológicos más frecuentes registrados producto de la infección de covid-19 se encuentra la cefalea (cuyo origen es vascular y similar al de la migraña) que puede resolverse en pocas semanas o convertirse en una dolencia crónica. “Otro de los efectos más informados es la pérdida del olfato como consecuencia de la afectación de la mucosa nasal”, indica Molina Pico; y menciona que a nivel mundial también se registran mialgias o dolores musculares y vértigo por afectación del oído interno.

Pasada la infección, hay casos de trastornos cognitivos tales como la dificultad para concentrarse y para la toma de decisiones. También se registran episodios de trastorno de memoria denominada “niebla mental”, que es como una dificultad o falta de concentración, que se resuelve en la mayoría de los casos.

Para que esté 10 puntos:

Alimentos indispensables para incluir en la dieta:

• Verduras de hoja verde y coles, como acelga, repollo, repollitos de bruselas, apio, lechuga, hierbas aromáticas, espinacas, alcachofas, coliflor, brócoli. También tomate, remolacha, pimientos, pepino, perejil, espárragos, batata, papa, champiñones, ajo, zanahorias palta.

• Pescados como sardinas, atún, salmón, caballa, arenque, algas marinas y mariscos.

• Frutos secos y semillas: almendras, avellanas, nueces, maní, semillas de girasol, sésamo, chía, lino, calabaza, aceitunas.

La lecitina de soja y los lácteos, como el yogur, contienen este importante nutriente para el sistema nervioso.

• Leche, yogur, queso parmesano, huevos, carne vacuna, hígado, pollo.

• Legumbres, cereales, avena, pan de trigo integral, granos enteros, levadura de cerveza, germen de trigo.

• Frutas todas, especialmente sandía, moras, arándanos, frutillas, cerezas, uvas, banana, frutos rojos.

• Aceite de girasol, oliva, maíz.

• Especias como cúrcuma, curry, pimienta, canela.

• Chocolate

• Infusiones: té verde, romero, naranjo amargo, anís verde, cardamomo.

• Energizantes y antioxidantes naturales: ginkgo biloba, ginseng, guaraná, polen, espirulina.

• Beber suficiente agua diariamente (entre 2 y 3 litros).

 

Fuente: Dr. Manuel Molina Pico, Director Médico de Vittal.

 

at Redacción Mía

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