Jardín y mascotas

Césped siempre verde

Para que mantenga un buen desarrollo, el suelo debe contener los nutrientes necesarios, que se pueden compensar con fertilizantes específicos.

pasto impecable

La fertilización es fundamental para mantener el césped en buenas condiciones: denso, resistente, uniforme y de color brillante. A su vez sirve para compensar las pérdidas de nutrientes, especialmente el nitrógeno, por los continuos cortes y la baja altura de los mismos.

Un suelo rico en nutrientes se reconoce por la diversidad de las malezas, la presencia de materia orgánica, su estructura en gránulos y el color oscuro. Se debe observar, además, la facilidad de poder o no trabajarlo. Si está apto para cultivar, tiene un aspecto suelto y liviano, y cuando está húmedo ensucia las manos al tocarlo.

Es de destacar que un jardín fertilizado presenta un buen enraizamiento y plantas erguidas. Los macronutrientes necesarios para que crezca bien el césped son  nitrógeno, fosfato y potasio, siendo el primero el de mayor presencia. Otros nutrientes secundarios son: calcio, magnesio, azufre, hierro.

Nutrientes: aportes y deficiencias

Si bien el nitrógeno es el fertilizante de mayor consumo, el césped debe recibir la totalidad de los nutrientes en cantidades equilibradas, ya que de lo contrario, las plantas detienen su crecimiento cuando algún componente se encuentra en una proporción menor a la necesaria.

– Nitrógeno: es un constituyente indispensable para formar las proteínas, el protoplasma celular y la clorofila, siendo el responsable máximo del desarrollo y del color del césped. Gracias a su aporte, éste puede regenerarse continuamente.

– Fósforo: se encuentra en las semillas, partes jóvenes de las plantas, siendo un constituyente de las células vivas. Se debe aplicar en el suelo para activar el desarrollo radicular en el momento de la preparación del terreno. Como es un promotor de la formación de raíces, se suele aplicar harina de huesos en la preparación del terreno para siembra o gajos. Su carencia produce disminución de raíces nuevas y del desarrollo radicular. Las hojas aparecerán de un color más oscuro con pigmentaciones violetas o púrpuras.

-Potasio: interviene en el metabolismo de las células. Tiene relación con los procesos de respiración, transpiración y síntesis de hidratos de carbono, la tolerancia al frío, al calor, al pisoteo, al ataque de insectos, aumentando la resistencia a las enfermedades. Además, es fundamental en la acumulación de sustancias de reserva, que le permite resistir durante las sequías. Cuando falta, la planta se tuerce, las hojas se tornan amarronadas, como quemadas, secándose desde el ápice y los bordes superiores.

-Hierro: cuando es escaso,ta, las hojas presentan las nervaduras verdes y la parenquima internerval amarilla..

– Magnesio: está presente en la fórmula de la clorofila, influyendo en la fotosíntesis y en el color de las plantas. Su carencia produce un color amarillento en el césped.

Fuente: “Césped”, de Martha Álvarez (Albatros)

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