Jardín y mascotas

Cómo cercar, proteger y decorar tu jardín

Los cercos, además de brindan seguridad, aportan estética al exterior de la casa. Desde los clásicos hasta los más novedosos pueden engamarse con el color del césped y de las flores.

Un cerco de estacas no sólo impedirá que personas y animales entren a tu patio, sino que también le dará a tu propiedad un aspecto acabado y atractivo.
Su construcción es una tarea sencilla, de modo que pueden ser construidos por las mismas dueñas de casa. Si además en su base se plantan rosas o una trepadora, se suavizará el aspecto del cerco.
También existe la posibilidad de comprar los cercos o vallas prefabricados en madereras e hipermercados de la construcción. Si en cambio, se desea tener un cerco con mayor diseño y complejidad, es conveniente encargar la tarea a un carpintero o profesional experto.
Elemento tradicional, el cerco de madera conserva su vigencia a lo largo de los siglos.
El modelo clásico está formado por un conjunto de tablones o estacas de madera, colocados en forma vertical, y terminados en punta o de forma redondeada. Los tablones son clavados y unidos por otro conjunto de tablas horizontales que se clavan a las anteriores.
Existen muchas opciones de madera para escoger. En el caso de las maderas cultivadas, puede utilizarse eucalipto o pino; en ambos casos, estas maderas deben recibir tratamiento o impregnación que ayude a preservarlas en la intemperie. Las estacas que deben enterrarse en la tierra, además del tratamiento para la intemperie, deben pintarse con pintura asfáltica que incidirá notablemente en su rendimiento y vida útil bajo tierra.
En el jardín, las cercas rústicas y enrejados pueden realizarse artesalmente con madera de sauce. El tradicional arte inglés de tejer largas y flexibles ramas de árbol para cercas, enrejados o esculturas se denomina zarzo. Y el material ideal para realizarlo por su flexibilidad son las ramas de sauce recién podadas. Los tejidos de sauce son lo suficientemente fuertes para contener a los animales y tejer el zarzo es una actividad sencilla y meditativa que los niños y los adultos pueden hacer juntos. En este caso, se debe usar la madera dentro de la semana después del corte, para asegurar la flexibilidad.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *