Salud

Caminar: poco esfuerzo, muchos beneficios

Con sólo 30 minutos cerca de casa o en las vacaciones, sin costo ni ropa especial, una caminata hace muchísimo por la salud y el estado de ánimo. Además, mantiene la mente joven y con menos riesgo de sufrir un ACV.

abandonar los transportes

Si a tu batería le queda sólo una rayita, que tenés energía apenas para levantarte e ir a trabajar o atender la casa y a los niños, esta nota te va a interesar y mucho.

La propuesta es realizar una actividad sencilla, relajada y económica, capaz de revertir no solamente el cansancio físico y mental sino también ese malhumor mañanero, generalmente provocado por la alarma del despertador.

Mientras vas rescatando la calza y las zapatillas del fondo del placard, te contamos todos los beneficios que acarrea una buena caminata.

Es un ejercicio relajante, ya que no debemos concentrarnos demasiado para que salga bien, como podría ocurrir en otro tipo de actividad, todos “sabemos caminar”.

Si a lo dicho anteriormente, le sumamos una plaza tranquila o una calle enmarcada de árboles, donde el único sonido sea el de las aves, podemos afirmarte que evita el estrés.

Mejora la actividad cardíaca, debido a que regula la presión sanguínea, por lo tanto, disminuye la hipertensión y el riesgo de infarto.

Aumenta la capacidad respiratoria.

Fortalece los músculos, especialmente los de la cadera, muslos y piernas, a raíz de ello aumenta la fuerza, el equilibrio y la resistencia a la fatiga.

Evita la osteoporosis. Los huesos, al igual que los músculos, se fortalecen con la gimnasia. Las personas que la practican regularmente tienen menos posibilidades de sufrir esta afección. Los ejercicios para prevenirla son los de resistencia, entre los que se encuentra caminar.

Disminuye el colesterol malo y los triglicéridos, aumenta el colesterol bueno y ayuda a controlar la glucemia (azúcar en sangre).

Es adelgazante. Cuando iniciamos la caminata, el organismo emplea los depósitos de azúcares almacenados en él; sin embargo, pasados unos 45 minutos, comienza a gastar parte de las reservas de grasas, que generalmente se ubican en lugares que detestamos (abdomen, caderas y glúteos). Tenelo en cuenta cuando estés a punto de desviarte del camino.

Nos ayuda a mantener el peso, ya que al activar el metabolismo no se generan depósitos de grasa.

Provoca buen humor, porque al realizar actividad física estimulamos la secreción de hormonas como la serotonina y la endorfina, encargadas de lograr el estado de equilibrio y bienestar. A consecuencia de esto también aumenta la productividad laboral y la actividad sexual.

¡No me gusta!

Si sos inconstante o te cuesta empezar con una actividad, conseguí a una compañera o compañero de ruta, de esta manera, una vez tomado el compromiso, será más difícil desistir. Además, tené en cuenta que si hacés siempre el mismo recorrido o vas a la misma plaza, tenés la oportunidad de armar un nuevo grupo de amigos y, quién te dice, alquien con quien salir.

¡Hora de salir a caminar!

Si bien esta es una actividad sencilla de realizar, existen algunas pautas que se deben seguir. Tomá nota y asegurate una exitosa caminata.

Si decidiste salir por la mañana, recordá que es importante desayunar algo liviano antes.

Lleva siempre una botellita de agua e hidratate antes, durante y después del ejercicio.

Protegete del sol aplicando protector solar en las zonas expuestas.

Es importante que utilices ropa liviana y de colores claros, si la temperatura es elevada.

En cuanto a la posición del cuerpo, debe estar relajado, con los brazos a los costados y sueltos.

Muy importante: aunque la caminata es un ejercicio que puede hacerse a cualquier edad, es conveniente realizar un chequeo médico antes de iniciar la actividad, en especial si se sufre de hipertensión, problemas cardiovasculares, mucho sobrepeso o hace años se lleva una vida sedentaria.

En la playa

Según estudios, por la planta del pie pasan muchos nervios relacionados con las funciones vitales, por tanto, el contacto con la arena favorece la relajación y propicia un efecto sedante que libera estrés y facilita una buena expresión de las funciones vitales.

En cuanto al estado físico, la arena ofrece una resistencia extra al tener que trabajar de manera más intensa los músculos y verse implicados un mayor número de músculos, así se tonifica el tobillo y esto prevendrá lesiones. Además, minerales de la arena, como el yodo, ayudan a tonificar los músculos e hidratar la piel.

No es lo mismo caminar por la arena mojada o seca: esta última opone mayor resistencia al andar, por lo tanto, para seguir una progresión lógica, comenzaremos andando sobre arena mojada para pasar poco a poco a la arena seca. De este modo, también evitaremos que aparezcan dolores musculares.

El calzado ideal

Es importante que uses un calzado cómodo con suela gruesa (por lo menos 2 cm) y flexible; que acolchonen los pies y amortigüen el posible impacto articular.

Tené en cuenta que la técnica correcta a la hora de caminar es que el talón toque el terreno antes que el resto del pie (talón, planta, punta).

También prestale atención a las medias que te pongas: deben ser de algodón para que absorba la transpiración y sin costuras gruesas, para que no lastimen los dedos.

¡Atención ACV!

Un estudio de la universidad del Sur de Carolina, que incluyó a 46.000 hombres y 15.000 mujeres, durante 18 años, demostró que una buena forma física asociada con caminar rápidamente, tenían 40% menos riesgo de sufrir un ataque cerebral que los que tenían niveles más bajos de forma física. Caminar rápidamente durante 30 minutos, cinco veces por semana, puede reducir de manera importante el riesgo de ACV.

Para sumar, un grupo de investigadores italianos reclutaron a 749 personas que sufrían de problemas de memoria y midieron cuánto caminaban y otras actividades moderadas, como la jardinería. Después de cuatro años, encontraron que aquellos que gastaron más energía caminando, tenían un 27% menos de riesgo de desarrollar demencia que las personas que gastaron menos.

2 pensamientos en “Caminar: poco esfuerzo, muchos beneficios

  1. me encanto la nota muy buena siempre hice ejercicios.y ahora de grande deje de hacerlo tengo 41 años es bueno leer y recordar hasi vuelvo a tomar consciencia y retomar las actividades.gracias

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