Sociedad

Mudarse a otra ciudad por trabajo ¿es siempre la mejor opción?

A veces la mejor oferta laboral no está a la vuelta de la esquina.

A veces la mejor oferta laboral no está a la vuelta de la esquina.

Por Amelie Breitenhuber (especial de la agencia DPA)

A veces la mejor oferta laboral no está a la vuelta de la esquina y se plantea la opción de tener que cambiar el lugar de residencia, una decisión que no siempre se puede tomar fácilmente.

«La movilidad laboral está asociada a costos y beneficios», señala Sebastian Bähr del Instituto de Investigación de Empleo en la ciudad alemana de Núremberg.

«Sin embargo, para muchas personas los beneficios no siempre cubren los costos», destaca el analista. Según Bähr, una mudanza puede ser una buena opción, pero depende en gran medida del acuerdo que cada persona haga individualmente.

«Hay personas para las que un traslado o cambio de ciudad no representa ningún problema», analiza Volker Klärchen. El asesor profesional trata frecuentemente con personas que están ante el dilema: ¿Mudarse o no mudarse?

Cuanto antes, mejor

Es más fácil dar el paso al principio de la carrera profesional. «También es una oportunidad si uno no tiene hijos, ni casa, ni apartamento, ni pareja», apunta Klärchen.

Por su parte Bähr confirma que un cambio de ciudad es particularmente favorable al comienzo de la vida laboral.

«La movilidad es muy rentable por ejemplo para jóvenes profesionales. La disposición a desplazarse les puede generar más rápido un mayor ingreso y beneficiarse de ello durante más tiempo», subraya.

Bähr además menciona que mudarse más a menudo puede ser una estrategia para dar saltos profesionales, independientemente de la experiencia laboral.

«A menudo progresas más rápido cuando te mueves que cuando trabajas para un solo empleador», destaca.

Incluso las personas desempleadas tienen automáticamente más ofertas disponibles si extienden su radio de búsqueda de trabajo.

Un paso hacia lo desconocido

Una cosa está clara: «Un cambio de lugar es siempre dar un paso hacia lo desconocido», asegura Bähr.

Nunca se sabe exactamente cómo se desarrollarán las opciones en los próximos años y por lo tanto hay que pensar cuidadosamente si una mudanza sigue siendo una decisión sensata.

El asesor hace hincapié en la importancia de reunir con antelación la mayor cantidad de información posible. Asimismo destaca que en el proceso de toma de decisiones hay que incluir consideraciones prácticas.

«Algo que veo con bastante frecuencia son personas que se mudan a otra ciudad porque los salarios son más altos, pero no tienen en cuenta que a su vez el costo de vida es mucho más alto», apunta Klärchen.

Según Bähr, la parte psicológica también desempeña un papel importante. Por eso, antes de tomar una decisión hay que preguntarse si uno está realmente a la altura de las circunstancias. Y en ese caso los solicitantes deben ser honestos consigo mismos, aclara.

Antes de asumir el nuevo trabajo también conviene evaluar qué puede pasar ante distintos escenarios. ¿Qué pasa si algo no funciona? ¿Qué hago si durante el período de prueba descubro que no encajo? ¿Realmente tengo claro en qué me estoy metiendo?

«Un cambio de ciudad debe convenir tanto en la vida privada como en la profesional. Trasladarse de una ciudad a otra para ocupar una posición de liderazgo puede parecer bueno en un principio.

«Pero si por ejemplo la pareja o los hijos no le siguen el juego y toda la familia es infeliz, entonces también será difícil desempeñarse bien profesionalmente», acota Heinz Ostermann, de la Asociación Alemana de Personal de Servicios.

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