Salud

Saltar la soga es el nuevo running

Saltar la soga

Correr requiere de un poder de voluntad especial. Sostener el ritmo, controlar la respiración, encontrar -de preferencia- una zona segura o verde para ejercitar con más ganas.

Saltar la soga en cambio, solo requiere de un elemento. No hay excusas. Llueva o truene, podés llevar la soga a donde quiera que vayas. Si bien es importante que prestes atención al ejercicio para maximizar su potencial y evitar lastimar las articulaciones, es ligeramente más sencillo que el trote. Aunque también requiere de buen calzado.

Como todo ejercicio aeróbico, contribuye a la pérdida de peso. Un estudio de la Universidad de Jrena, en Alemania, certificó que el jumping nos ayuda a quemar hasta un 24% más de calorías que correr.

Los boxeadores lo incluyen en sus rutinas desde el día uno. Pues además de tonificar todos los múculos (piernas, brazos, abdomen y espalda) y aumentar la resistencia cardíaca, estimula la coordinación y el equilibrio.

“Dar saltos de alegría”, según un artículo de la revista médica Elsevier implica que realizar movimientos asociados a la alegría, como saltar, hace que el cerebro genere emociones positivas.

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