Familia

El primer mal de amores

Cuando le pasa a un hijo, suele doler más que el recuerdo o el propio padeimiento frente a u divorcio. Por eso, podemos equivocarnos al querer ayudarlos. Mejor, saber qué hacer.

 

Aunque todos sufrimos y pocos olvidan los primeros desengaños de amor en la adolescencia, la primera vez que lo padece un hijo, el mundo parece venirse abajo para él y para todos. Perder al primer amor hace que se pierdsan las ganas de hacer cualquier cosa y la víctima deambula por la casa como si fuese un fantasma. ¿Como ayudarlo? Estas son algunas de las preguntas básicas que se hacen los padres al ver a sus hijos así.

¿Es peor la desilusión amorosa que sufre un adolescente que la de un adulto?

En la adolencencia, sufrir por amor puede ser muy fuerte porque nunca se ha vivido una situación de ese tipo. Los jóvenes no han tenido ninguna experienciqa similar y no saben que es posible sobrevivir a una tristeza semejante e incluso volver a enamorarse.

¿Como pueden ayudar los padres?

Los pedagogos consultados recomiendan que los padres intenten recordar cómo fue su primera experiencia. De todos modos, está claro que cada persona vive su historia de un modo distinto. Algunos intentan distraerse de inmediato, mientras que otros sienten que lo han perdido todo y se hunden sin poder hacer ninguna otra cosa. Es decir que lo padres no pueden partir de la base de que sus hijos harán la misma experiencia que ellos, pero recordar su pasado, los sensibilizará un poco más.

¿Qué se puede hacer si el hijo o hija parece estar cada vez más triste?

Tener paciencia, pero sin dejar de estar atento. Si el adolescente no come o muestra alguna tendencia dañona hacia sí mismo, es buneo recurrir a una ayuda profesional.

¿ Qué es mejor no hacer?

Aorivechar la propia experiencia para contarles estrategias que no funcionan ni hacen bien como contactar todo el tiempo a la expareja, ir a los sitios que él o ella solían frecuentar, mandarles por whatsapp o meterse en su página de Facebook para seguirle el rastro. Los especialistas suelen decir que el mal de amores es como una adicción.

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