Moda y belleza

Cómo recuperar la piel después del verano

Después de las vacaciones y la exposición solar es recomendable apelar a algún tratamiento para volver renovadas a la rutina. La opinión de los expertos.

El verano es la época donde más estamos expuestos al sol por tiempos prolongados, y esto nos trae como consecuencia el resecamiento y la descamación de la piel, tanto de la cara como del cuerpo.

La doctora Adriana Raimondi aconseja, en primer lugar, someterse a un examen personalizado según la edad, el tipo de piel y el fotodaño causado, para luego dar paso a algún tipo de limpieza como microdermoabrasión y/o peelings químicos. Una vez que la piel está limpia hay que hidratarla, y eso se puede conseguir con diferentes tratamientos como la mesoterapia, el ácido hialurónico y con el aporte de productos tópicos adecuados. Otra posibilidad es el uso de plasma rico en plaquetas para revitalizar y renovar la piel.

En tanto, la médica dermatóloga Irene Bermejo destaca dos pasos esenciales para la recuperación completa de la piel: afinar y renovar la epidermis con cremas exfoliantes, limpiezas y peelings para, de esta manera, prepararla para el segundo paso, que es la utilización de las tecnologías láser que permiten penetrar en profundidad con resultados duraderos.

La renovación de la piel

La doctora Laura Mijelshon, del Centro Piel y Estética, recomienda “realizar peelings de diferentes intensidades para hidratar y mejorar la textura, turgencia y elasticidad de la piel”. La especialista aclara que cuando la radiación solar es menos intensa y hay muchas zonas del cuerpo no expuestas es cuando es posible usar ácidos con acción más profunda y eficaces para tratar manchas y cicatrices de acné, y obtener así mejores resultados.

La elección del ácido que se utilice para realizar el tratamiento dependerá del efecto que se quiera lograr, teniendo en cuenta también cada persona y su tipo de piel.

Si de peeling se trata, el primer paso consiste en una buena limpieza facial con una crema exfoliante, también denominada scrub, de gránulo bien fino para no raspar la piel de la cara. Así se barre la suciedad externa y las células muertas de la capa córnea de la piel, volviéndola más suave, fina y absorbente. Luego se realiza una microdermoabrasión con punta de diamante para pulir la capa córnea superficial de la piel, para luego pasar al peeling propiamente dicho. Durante este proceso se utilizan ácidos que no generan inflamación ni lesiones. La elección del ácido estará sujeta al objetivo que se busque obtener en cada paciente en particular: despigmentar, tratar acné, disminuir la oleosidad de la piel, minimizar cicatrices o el rejuvenecimiento y la regeneración tisular. Finalmente, llega el turno de la descongestión e hidratación, paso en el que se aplica una máscara post peeling, que se deja durante unos minutos, con una oclusión de siliconas que beneficia el efecto que se está buscando, aprovechando el estado óptimo de la piel para su absorción. Se suelen usar máscaras con vitamina C y Citoquinas, sustancias con actividad inmuno estimulante, que favorecen la producción de colágeno. Son ideales para pieles envejecidas y dañadas por las radiaciones UV. Pueden utilizarse también máscaras descongestivas vegetales, o de algas (muy ricas en minerales) y máscaras para pieles oleosas, así como de cobre, con especial efecto antioxidante.

Mijelshon agrega que se obtienen excelentes resultados con la aplicación de sesiones de radiofrecuencia (que, a través de la estimulación del colágeno, reafirma la piel), seguidas por mesoterapia (micropunturas) con sustancias activas adecuadas a cada caso.

En tanto, señala que existen nuevos productos a base de ácido hialurónico-soft (Skinbooster) especiales para la zona de cara, cuello y manos, que no tienen una función de relleno pero se aplican con técnica de mesoterapia, en una ó varias sesiones de acuerdo a cada caso. La experta aclara que en ninguno de los casos se requiere un test de alergia previo.

Las últimas tecnologías

Luego de la etapa de limpieza y renovación de la piel, Bermejo recomienda apelar a la plataforma Harmony, de Alma Lasers, por su versatilidad y las distintas tecnologías aplicables según el tipo de tratamiento:

– Para manchas o lentigos: luz pulsada, que aclara la piel y genera colágeno.

– Para manchas y flaccidez: luz pulsada con infrarrojo entre 4 a 6 sesiones que elimina la flaccidez y genera colágeno. En casos de flaccidez más profunda, se puede combinar con radiofrecuencia.

– Para manchas como el melasma que puede surgir en bozo y mejilla, recomienda el láser fraccionado Q-Switched, que atenúa la coloración producida por esta condición.

– Para arañitas y várices en las piernas aconseja el láser ND:YAG Long pulse LP 1064nm.

– Para manchas en el cuello y pecho sugiere la luz pulsada combinada con el láser Q-Switched.

– Es muy común que también vengamos del verano con onicomicosis en los pies, más conocido como hongos. Para esto aconseja la tecnología Harmony que combina láser Q-Switched y ND:YAG micropulsado.

Raimondi, por su parte, comenta que además de la ya clásica luz pulsada intensa existen otros tratamientos que tratan manchas, melasma y tensan la piel como el ClearLift, una tecnología láser no ablativa fraccionada que también forma parte de la plataforma Harmony. Este tratamiento renueva, rejuvenece, trata manchas y melasma con una recuperación inmediata.

Hoy es posible disfrutar del verano y del sol. Sólo es cuestión de tomar conciencia e invertir nuestro tiempo en tratamientos para recuperar y lucir una piel radiante todo el año, evitando así las consecuencias negativas.

19 de febrero de 2015

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