Salud

El plan de vida natural del Brujito Maya

relajación

Vivimos en un mundo en el que el estrés está a la orden del día, sumergidos en una vorágine de ocupaciones que nos deja poco tiempo para pensar en nosotros y disfrutar. El trabajo, la casa, el colegio de los chicos, las cuentas que pagar, el noticiero, la inseguridad: toda esa presión da como resultado un estado de ansiedad general.

¿Tenés ganas de gritar ¡basta!? Es un buen síntoma. Parar es el primer paso y, el segundo, conectarte con cosas que te hagan sentir bien. Empecemos.
Las cuatro patas de la mesa

Para estar en armonía es necesario encontrar un sano equilibrio. Hay cuatro aspectos fundamentales que nos ayudan a estar bien, pero, de tan sencillos que son, no los tenemos en cuenta y los pasamos por alto. Son: la alimentación, la respiración, la paz mental y las emociones, cuatro patas de una mesa, si alguna falla, se pierde el equilibrio.

Para recuperarlo, comenzamos con cada una de las patas en este con este Plan de Vida Natural.

Alimentación

El nuevo concepto de alimentación trasciende y expande el enfoque sobre la comida que ingerimos. Hay toda una nueva línea de pensamiento que amplia el concepto de alimentación a todo aquello que ingresa a nuestro ser y nos nutre, por ejemplo, lo que escuchamos, lo que leemos y que alimenta nuestro espíritu. La comida es solo un reflejo de nuestro estilo de vida.

Hay mil razones por la que nos llevamos comida a la boca, pero solo una por la que realmente necesitamos comer: para proporcionarle a nuestro organismo los nutrientes y energía que necesita para vivir. Muchas veces, comemos para llenar vacíos emocionales, buscando algún tipo de gratificación momentánea, o por aburrimiento, costumbre, gula, incluso, para autoagredirnos. Tenemos poco tiempo para dedicar a la comida, comemos como vivimos: ¡a las apuradas! Nuestras abuelas, muchas de ellas amas de casa, disponían de horas para cocinar, hoy debemos ser mucho más prácticos.

Otra tendencia actual es medir todo en calorías. La principal preocupación no es qué comemos sino cuánto engorda, sin detenernos a pensar si le estamos brindando a nuestro organismo todos los nutrientes indispensables que necesita en forma de vitaminas, proteínas, fibras, carbohidratos, el combustible esencial que pone en funcionamiento la maquinaria perfecta que es el cuerpo humano.
Para empezar el Plan de Vida Natural tenemos que detenernos a observar los alimentos que ingerimos, horarios, contexto y costumbres. La medicina ayurveda recomienda el consumo de alimentos vivos, ricos en prana, la energía vital.

¿Cuáles son?

✓ Todos los alimentos crudos.

✓ En primer lugar, las frutas que poseen un manantial incalculable de energíaporque van del árbol a nuestra boca, sin intermediarios. Cuando comemos frutas, además de ingerir vitaminas y nutrientes, estamos recibiendo toda la energía del Sol y la Tierra que el árbol procesó para nosotros y nos la da servido en bandeja. Es importante comer por lo menos tres frutas al día en diferentes horarios. Podés ir variando y consumir un cítrico por la mañana, una banana a media tarde (rica en potasio) y una pera o manzana antes de cenar. Vas a notar que a la hora de ingerir el resto de las comidas principales (almuerzo y cena), tu estómago se siente saciado y no necesita atorarse con comida, además, te sentirás llena de energía.

✓ Las verduras crudas también son muy recomendables, en especial las verdes (rúcula, por ejemplo) que son clorofila pura. Las coles tienen propiedades anticancerígenas y depurativas. Durante el Plan, te iré contando todas las propiedades y beneficios que nos ofrece la huerta.

Afirmaciones positivas

Somos lo que pensamos, porque los pensamientos co- crean nuestra realidad. El pensamiento negativo envenena tu vida y con cada pensamiento positivo, estás sembrando tu mente de felicidad.

Cada mañana, cuando te levantás, realizá afirmaciones positivas (hay muy buenos libros, te recomiendo especialmente los de Louise Hay) porque es ese momento, todavía tu mente está en blanco, las ondas cerebrales aún están dentro del rango alfa y las palabras se grabarán en tu conciencia cambiando la percepción de todo tu día. Con la repetición constante de la afirmación, de a poco, cambiarás tu manera de pensar y de sentir, adoptando una actitud positiva de vida.

Te regalo algunas de Louise Hay para que empieces con tus mañanas a pura energía positiva:

La buena salud es mi derecho divino.

Me abro para recibir todas las energías sanadoras del Universo.

Sé que cada célula de mi cuerpo es inteligente y sabe sanarse.

Mi cuerpo siempre trabaja por la salud perfecta.

Me libero de todos los impedimentos para mi perfecta curación.

Me informo sobre nutrición y alimento mi cuerpo solo con productos sanos.

Elijo mis pensamientos y solo tengo pensamientos sanos.

Amo mi cuerpo.

Envío amor a cada órgano, hueso, músculo y parte de mi cuerpo.
Inundo de amor todas mis células.

Agradezco a mi cuerpo la buena salud de la que he gozado en el pasado.

Aquí y ahora acepto la curación y la buena salud.

Respiración consciente

Un ser humano puede estar varios días sin comer, pocos sin beber, pero no puede pasar más de tres o cuatro minutos sin respirar. El oxígeno es el alimento más importante de nuestra sangre, nutre células, tejidos, órganos vitales, glándulas y músculos. ¿Respiramos correctamente? Tal vez no lo suficiente, por eso, te propongo comenzar con la práctica de La respiración completa:

✱ Elegí una habitación ventilada, pre-ferentemente luminosa. Sentate en una posición cómoda, con la columna derecha (por donde pasa la corriente vital de energía), en una silla o sobre un almohadón, como te guste.

✱ Realizar cada respiración en forma pausada y profunda. Inhalar y exhalar por nariz para absorber y conservar mayor cantidad de energía.

✱ Comenzar con la respiración básica: lentamente, en forma consciente, llenar de aire las tres partes del pulmón, primero llevamos el aire al bajo vientre (respiración diafragmática), luego a la parte media ensanchando la caja to- ráxica, expandiendo pecho y costillas y, por último, al tramo superior (clavicular). De esta manera aprovechamos al máximo la capacidad pulmonar, oxigenando correctamente todo el organismo. Repeti-mos la respiración completa por lo menos diez inhalaciones y exhalaciones.

✱ Contrariamente a lo que se cree, la exhalación es tan importante como la inhalación porque al exhalar eliminamos el aire residual y viciado, que resulta tó-xico para el organismo. Cuando exhales, vaciá hasta el último resto de aire de los pulmones, al terminar de exhalar, hacé un pequeño suspiro más para eliminar el resto de aire residual.

La relajación

Para lograr la paz mental, primero debemos aprender a relajarnos. Es imposible vaciar nuestra mente de pensamientos, ellos vuelven una y otra vez, pero podemos lentamente aprender a relajar cada músculo del cuerpo y llegar a un estado de paz profunda.

✱ Acostate boca arriba sobre una manta o colchoneta no muy gruesa.

✱ Poné música suave y encendé un sahumerio.

✱ Imaginá que tu cuerpo se despega del piso y comienza a elevarse hasta el Cielo. Visualizá tu cuerpo flotando en el aire como si fuera una nube, blanca y luminosa, dejate ir, abandonate y dejate llevar por una suave brisa, sentite liviana como una nube.

✱ Permanecé en ese estado de paz y relajación el tiempo que necesites y, luego, volvé en sí lentamente, moviendo la puntita de los dedos de las manos, de los pies, acurrucate como un bebito hacia un costado, hacia el otro, podés desperezarte y, despacio, incorporate hasta quedar sentada, en silencio, recogiendo en tu corazón esa profunda paz.

Durante la relajación, hay gente que se queda dormida y está bien. Lo importante no es seguir al pie de la letra las imágenes mentales, sino desconectarse y descansar.

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