Para quienes los amamos, los perros y gatos parecen seres humano, pero no lo son…!y no hay que darles remedios que toman los adultos o los niños!
Tos de las perreras, el mal de las guarderías
Es muy típico que nuestras mascotas tengan malestares, se sientan mal o les duela la cabeza y el estómago, al igual que nosotros, lo que no quiera decir que padezcan algunas enfermedades graves, pero tampoco merecen despreocupación ni que les demos cualquier remedio que a nosotros nos haga bien, porque el funcionamiento el sistema digestivo de un perro o gato es muy diferente al de un humano. Ni tampoco darles la pastillita que la otra vez nos dio el veterinario para un síntoma similar, porque no sabemos si es realmente así y desconocemos la dosis.
Por eso, a continuación te explicamos los efectos de los remedios que tenemos en nuestro botiquín y que para nosotros son de uso cotidiano:
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Paracetamol: si a nosotros nos uele la cabeza o tenemos un poco de fibre lo tomamos y es por eso, que si detectamos que nuestra mascota está padeciendo algún dolor es en el primer medicamento en el que pensamos ¡Grave error! Ya que un perro de 10 kilos puede intoxicarse con un paracetamol infantil. En los gatos la situación es más crítica y peligrosa aún, ya que no existe una dosis que certifique que no les hará mal, para ellos siempre será tóxico.
¡A pintar la pileta!
De la misma forma pasa con las opciones de Aspirina y/o antibióticos.
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En conclusión, nunca hay que darle a la mascota fármacos para personas sin la prescripción de su veterinario. Y menos inferir la dosis según la del adulto.
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