Familia

Vivir resistiendo

Es negativo cuando funciona como una oposición del ambiente.

La resistencia  nuestra acciones o argumentos suele habitar primero en nosotros y luego, las notamos en los demás. En ciertos casos, como escucha previa a la situación que estamos viviendo, esto nos permitiría profundizar sobre la mirada en la que somos resistidos.

Existe un “por qué” y un “para qué” resistimos: el primero nos invita a contar todo tipo de historias para justificar nuestra resistencia que en algunos casos provoca un retardo en nuestro bienestar, el “para qué”, en cambio, nos hace reflexionar sobre actitudes que impactará, a futuro cerrando posibilidades o abriéndolas, como puede ser el caso en donde conservando nuestro valores, resistamos condiciones externas que perjudicarán nuestra calidad de vida y a quiénes nos rodean.

¿A qué resistimos?

Al cambio

Al futuro

Al aprendizaje

A lo desconocido

A lo nuevo

Los cambios más importantes, ya sea de la humanidad como los personales, en la mayoría de los casos, se han producido por acontecimientos externos resistidos desde el principio de los tiempos.

Para que el cambio se convierta en un hábito, tendremos que concentrar el valor que tiene desafiarnos en nuestras creencias para alcanzar los resultados que estamos deseando

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