Moda y belleza

Cuidá tus armas de seducción

Para que ciertos trastornos no se conviertan en problemas estéticos, en esta nota te vas a enterar toso sobre el cuidado de las piernas.

Algunas afecciones, cuando aparecen, lo hacen en forma de un mix. Piernas pesadas, várices, arañitas, celulitits, calambres, sequedad y grasa localizada son la pesadilla de muchas mujeres.

Cuando hay problemas en la circulación, se cuamula líquido en los tejidos, lo que produce tobillos hinchados, hormigueo y dolor. Estos cuadros se agraban con el exceso de peso, una alimentación rica en sodio, estar mucho tiempo de pie, usar la ropa ajustada, tacos demasiados altos, un bajo consumo de líquidos, y por supuesto, con el natural paso de los años.

Recordemos que nuestro sistema circulatorio funciona en sentido doble: la sangre oxigenada por el corazón baja irrigando todos los órganos a través de las arterias,y regresa a su origen a través de las venas. Nuestras venas tienen un sistema de pequeñisimas compuertas; denominadas válvulas, que van empujando la sangre hacia arriba.Cuando esas válvulas son débiles o están debilitadas, el retorno venoso se vuelve dificultoso. Esto produce acumulación de liquido alrededor de las venas.

Un consejo muy bueno para las piernas es aplicar cosméticos diseñados para humectar, que aportan humectantes como la glicerina, el ácido hialurónico, la urea o aceites como el de palta, almendra, lino, entre otros.

Cuando hay problemas de várices los geles fríos generan pérdida de calor que disminuye el eritema. Las cremas para piernas cansadas que contienen extractos de plantas con gran valor en saponinas, como la hederá hélix, gingko biloba, castaño de indias ayudan a proteger los vasos sanguíneos y los refuerzan.

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