Salud

Artes orientales que mejoran la calidad de vida

La práctica de técnicas adaptadas del taekwondo o el chikung es apta para todos, incluso frente a enfermedad, y han demostrado su poder sobre la salud, alargar los buenos años y cambiar el sedentarismo.

Entre las muchas disciplinas orientales que conocemos, tal vez sea sencillo separar las artes marciales de las técnicas orientadas a la salud. Así, mandamos a los chicos a aprender taekwondo para que sepan defenderse y nosotras vamos al paruqe a practicar con el grupo de chikung. Las artes marciales no parecen aptas para todos, desde lo físico o el concepto de lucha, así como las técnicas solo son pensadas para gente sana que quiere seguir estándolo. No es así.

El taekwondo lo puede praticar todo el mundo, incluso a pesar de tener alguna limitación. Tanto personas que parecieran no tener facilidad para ningún deporte, son obesas, tienen capacidades diferentes, timidez o exaltación, en las clases grupales como en las individuales, pueden lograr, en la medida de sus posibilidades, revertir o mejorar esas situaciones hasta donde sea posible.

La práctica de artes marciales ofrece beneficios físicos y emocionales que van desde el incremento de la fuerza física y la capacidad anaeróbica, un mejor equilibrio corporal, flexibilidad muscular y actividad cardiorespiratoria. Po supuesto, en personas sanas, niños y adolescentes, el aprendizaje y entrenamiento son los habituales. En los adultos sin entrenamiento previo, la tercera edad y quienes tienen límites físicos o mentales, los movimientos que se aprenden en este arte ayudan a ir mejorando aspectos de la enfermedad, a mantener la buena salud y a aumentar los años de mayor plenitud física y mental.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *