Cocina

Gran aliado de las vías respiratorias

Conocé los beneficios de consumir el Ambay.

El ambay es un árbol originario de América del Sur que crece en zonas tropicales y subtropicales de Brasil, Argentina, Paraguay o Bolivia y se usa en la medicina tradicional desde tiempos inmemoriales.

Tanto las hojas como la corteza poseen excelentes virtudes como antiespasmódico, expectorante, diurético, antiasmático,cardiotónico, emenagogo o astringente para llevar alivio en afecciones como catarros, resfríos, tos, asma, bronquitis, neumonía, pulmonía, enfisema pulmonar, angina, fiebre, diarreas, amenorrea, entre otras.

Entre sus principios activos destaca el alcaloide cecoprina, el ácido tánico, la ambaína, albaimina y cecropidina.
Cómo se usa

El modo tradicional de consumirlo es en forma de té. Se prepara con 20 g de hojas secas por litro de agua hirviendo, se deja infusionar 10 minutos y luego se cuela. Se recomienda beber hasta 3 tazas al día (una en ayunas, otra antes del almuerzo y la última al acostarse) que, en función de las necesidades terapéuticas,pueden aumentarse hasta 5. Como es bastante amargo, puede endulzarse con miel, azúcar mascabo o, en el momento de preparar la infusión, agregar unas hojitas de stevia.

En las dietéticas, herboristerías y farmacias, encontraremos diferentes presentaciones, tales como comprimidos,tinturas o caramelos que se consumirán según indicación del fabricante o del profesional de la salud.
En general el ambay se ha considerado un remedio natural seguro y sin contraindicaciones que, incluso puede ser consumido por los niños; únicamente se
advierte sobre su uso en casos de embarazo y lactancia, en los que sería conveniente consultar previamente a un profesional de la salud, de igual manera que si vamos a hacer un uso intenso o prolongado.
EN CASA
Jarabe para los niños
Ingredientes:
  • 100 g de hoja seca
  • 500 g de azúcar mascabo o miel
  • 1 litro de agua
Hervir las hojas de ambay hasta reducir el agua a la mitad, colar y agregar el azúcar mascabo o miel. Se indica una cucharada cada una o dos horas y, cuando se notan las mejorías, ir espaciando poco a poco.

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