Jardín y mascotas

¡A la ducha!

En esa nota te informamos sobre los cuidados que debés tener en cuenta al momento de bañar a tu perro.

El momento del baño siempre genera muchas dudas sobre cómo hacerlo. Con qué frecuencia y cómo convertirlo en un momento agradable para nuestros perros. Además llega el frío y los interrogantes aumentan. Por eso, compartimos algunos consejos para tener en cuenta:

Productos: siempre hay que utiizar los específicos para su piel, indicados por el médico veterinario. Eventualmente, se puede utilizar jabón de glicerina para bebés, sin perfume. No utilicen champú ni crema enjuague de humanos.

Temperatura del agua: debe ser agradable, lo ideal es que esté templada, alrededor de los 39/40 grados.

Frecuencia: no hay una determinada, depende del perro (si necesita baños terapéuticos o no) y de su hábitat.

No es lo mismo una mascota de departamento que uno que vive en una casa con jardín. Como regla general, una vez por mes sería una frecuencia adecuada.

Hábito: es recomendable acostumbrar al animal desde cachorro, hablándole suavemente, acariciándolo, escuchando música suave. Siempre asegura su integridad física, sujetándolo correctamente para evitar golpes.

Secado: es el momento más traumático de la “operación baño”, ya que el calor excesivo y sobretodo el ruido que genera el secador puede provocar un estado de pánico en algunos animales. Al finalizar el baño, el perro instivamente se sacude para eliminar el exceso de agua. Luego de ello, nosotros debemos secar con toalla y utilizar el secador. Seleccioná una temperatura media o fría, y colocá el secador una distancia prudencial,efectuando movimientos, no es conviente mantenerlo fijo.

Evitar que entre agua en los oídos.

No utilizar perfumes de uso humano.

A las 48 horas del baño, se puede colocar la pipeta antipulgas si fuera necesario.

 

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