Salud

Día Mundial contra el SIDA: ser padres con HIV

El “Día Internacional de la Acción contra el Sida” se conmemora el 1 de diciembre de cada año, y se dedica a dar a conocer los avances contra la “Pandemia de VIH/sida” causada por la extensión de la infección del VIH.
Los avances en el diagnóstico y tratamiento del SIDA llevaron a considerar a la enfermedad como crónica con mejor calidad y expectativa de la vida, por lo que muchas personas que conviven con el virus se plantean el poder ser padres. Las técnicas de fertilización ofrecen la posibilidad de reducir el riesgo de transmisión.
Loss avances en los tratamientos y cobertura con antirretrovirales de alta eficacia (HAART) y los renovados enfoques terapéuticos significaron una mejoría sustancial en la calidad y expectativa de vida de las personas que viven con HIV y quienes están en edad  reproductiva ven la posibilidad de ser padres y procrear niños sanos.
Así, la mirada actual de la infección como una condición crónica pone de manifiesto la necesidad de ofrecer alternativas reproductivas tanto para las parejas en las que ambos miembros viven con VIH como para las parejas serodiscordantes (sólo uno vive con el virus) para reducir la posibilidad de transmisión entre los miembros de la pareja y la transmisión vertical (de la madre al bebé) que es responsable de la mayor parte de la infección en los niños.
El potencial de las personas HIV positivas de tener hijos no afectados y de no transmitir el  virus a sus parejas ha mejorado sustancialmente, aunque el éxito no está garantizado. Las técnicas de laboratorio de lavado seminal y los tratamientos de fertilización de baja y alta complejidad están al servicio de esta meta. Está demostrado que el semen es un  vehículo de infección de HIV, por lo cual, en caso de ser el hombre de la pareja quien es seropositivo, se desarrollan técnicas de lavado seminal que permiten la posterior  utilización del semen en el procedimiento de fertilización asistida seleccionado (inseminación artificial, fecundación in vitro, ICSI, ovodonación) cuya complejidad dependerá de otros factores reproductivos tanto del hombre como de la mujer de esa pareja.
Al igual que en otras condiciones que suponen un riesgo perinatal, la consulta  preconcepcional es clave en este grupo de pacientes, especialmente si la mujer es seropositiva para realizar un control del estado reproductivo y médico para descartar otras infecciones de transmisión sexual (ITS), lograr la estabilidad inmunitaria y virológica antes de la búsqueda del embarazo y planificar la continuidad del tratamiento durante la gestación.Un equipo multidisciplinario (infectólogos, expertos en fertilidad, en HIV, en biología yembriología, y psicoterapias) debe acompañar el proceso para involucrar a los futuros padres minimizando riesgos y complicaciones.

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