Familia

¿Tengo que hacer todo con él?

Es toda una discusión silenciosa en la relación la de si hay que compartir todo el tiempo libre con la pareja y hasta tener los mismos gustos por actividades para mantenerse unidos. Los expertos, disienten.

¡Ni un minuto separados! Para muchas parejas enamoradas no hay como compartir  tiempo. Con tal de estar junto a la otra persona, uno puede ir a un concierto de música clásica cuando en realidad le gusta el rock o aceptar salir de vacaciones en carpa aunque siempre detestó dormir en cualquier parte en donde no hubiera una buena cama. Pero cuando el enamoramiento explosivo va cediendo ante la vida cotidiana, es inevitable no plantearse la pregunta: “¿Realmente tengo que hacer todo esto?”.

Hay quienes aseguran que esa idea de que las parejas deben compartir su tiempo libre es  algo muy moderno, ya que las generaciones pasadas tenían otro modo de ver la vida  en común. Antes, si las parejas no hacían algo juntas en esos momentos libres, no tenía ninguna repercusión en la relación. Al contrario: era muy poco usual que ambos tuvieran un mismo hobby. Sin embargo, eso no implica que lo ideal sea que cada uno pase el tiempo libre por su lado. Es bien sabido que justamente en esos momentos se generan los recuerdos que las parejas tendrán de su vida juntos.

Hablemos
Desde ya, puede que surja la sensación de que no se está compartiendo mucho tiempo. “Nunca hacemos nada juntos” o “nunca salimos juntos”, es una crítica que bien se puede  dar y debe ser atendida, ya que esa falta de tiempo suele ser percibida por una de las partes como un rechazo. ¿Por qué el otro siempre prefiere ir a jugar al fútbol en lugar de salir con su pareja? En esos casos, es importante que ambos se digan abiertamente cuáles son sus necesidades y se escuchen.
Lo esencial es, siempre, la formulación. En lugar de “no tengo ninguna gana de ir a  pescar en bote con vos” se puede decir “prefiero ir al gimnasio para tener una actividad física”. Forzarse a compartir una actividad puede ser perjudicial para la pareja a largo plazo.
Por supuesto, también pueden verse parejas que van juntas a todas partes. Son vínculos simbióticos. Pero no siempre duran. A veces, explican los profesionales especializados en relaciones de pareja, el vínculo se rompe de pronto porque una de las partes estaba reprimiendo uno de sus costados. Las parejas, en definitiva, deben apuntar a enfrentar y respetar sus diferencias.

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