Salud

Las bondades de andar a caballo

Cabalgar permite ejercitar torso, caderas y piernas, con el consiguiente beneficio para el cuerpo. Conocé más detalles acerca de los movimientos y sus diferencias con la gimnasia tradicional.

Cabalgar es una exigencia para todo el cuerpo. Mantener el equilibrio y seguir los movimientos del caballo implican un ejercicio permanente en varias zonas musculares. Crédito: Oliver Krato / dpa-tmn

Cabalgar exige muchos músculos del cuerpo. El jinete se balancea permanentemente junto con el caballo y eso hace trabajar muchas zonas musculares, en particular las del torso.

Pero en esta actividad la práctica muscular es muy particular. No es el mismo tipo de acción que se da, por ejemplo, en un gimnasio, ya que si se tensionaran los músculos al máximo, sería imposible adaptarse a los movimientos del caballo, que requieren que el jinete se mueva de adelante a abajo, de izquierda a derecha y de arriba hacia abajo en un hilo continuo y permanente.

Así como en otras actividades se hacen pequeñas pausas entre uno y otro ejercicio, al cabalgar el movimiento es ininterrumpido.

FUENTE: dpa

14 de abril de 2016

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