Cocina

El espárrago nunca falla

Acompañante ideal de varios platos, de acuerdo a cómo se prepare remite a la gastronomía de distintos puntos del mundo. Te acercamos algunas ideas.

El espárrago verde contiene más vitamina C y ácido fólico que el blanco. Crédito: Andrea Warnecke / dpa-tmn

Con milanesas, jamón o huevos revueltos: el espárrago es el acompañante ideal de varios platos. Sin embargo, también se pueden probar otras opciones más exóticas, como la combinación con frutas, verduras asiáticas o mediterráneas y especias de distintas partes del mundo que le permiten desplegar su aroma.

“El espárrago es una verdura presente en todo el mundo, conocida en todos los continentes, salvo la Antártida”, afirma el alemán Hennih Lühr, autor de un libro de cocina con recetas con espárragos de 33 países. Además de por su gusto delicado, el espárrago también es valorado porque es fácil de preparar y saludable.

Las variantes más conocidas son el espárrago blanco y el verde. El blanco tiene un aroma más suave y es más dulce. El verde tiene un sabor más fuerte. Además, por su alto contenido de clorofila y su importante cantidad de vitamina C, es especialmente saludable.

Para Lühr, combinado con los ingredientes típicos de cada región, el espárrago tiene la capacidad de trasladarnos a distintos países. En Francia, por ejemplo, descubrió una receta que consiste en preparar los espárragos con una salsa de anís y olivas sobre un colchón de berenjenas. En India, en cambio, los espárrragos se comen con una salsa de coco y curry, mientras que en Sudáfrica se los añade a las ensaladas de couscous con un aderezo de menta. En Japón, se fritan los bastones en masa de tempura y en Rusia se preparan en forma de mousse con caviar rojo y arvejas.

Hay incluso quienes recomiendan comerlos crudos. Al parecer, el gusto es similar al de las arvejas frescas. Para ello, se recomienda comprar espárragos delgados, de un centímetro de diámetro. Si se los pica bien finito, se pueden espolvorear como brotes sobre una ensalada. Los espárragos enteros son ideales para comer con dips, como por ejemplo salsas de yogur o cremas de aguacate con un poco de ajo.

Quien quiera comer espárragos cocidos que conserven su sabor original hará mejor en cocinarlos al vapor antes que hervirlos, ya que en una vaporera se pierden menos los aromas y los nutrientes que en una olla con agua. Por otra parte, si se asan los espárragos, sus aromas se refuerzan. Un secreto es asar bien espárragos blancos en aceite, ya que el azúcar presente en ellos se transforma en notas de caramelo.

Los espárragos también pueden prepararse al horno: dependiendo del grosor de los tallos, hay que hornearlos unos 20 minutos a entre 180 y 200 grados y gratinarlos luego unos minutos más con parmesano rallado u otro queso fuerte.

Si prefiere prepararlos a la sartén, una opción es probar con una receta inspirada en la cocina asiática: para ello, hay que añadir azuúcar negra de caña en vez de blanca, un chorrito de jugo yuzu y algunos tallitos de cilantro. Con estos simples ingredientes, el plato ya tendrá un toque asiático.

Para aprovechar la temporada de espárragos, lo ideal es ir alternando y combinar platos más exóticos con otros más clásicos, como la tradicional combinación con jamón, papas y manteca derretida.

FUENTE: dpa

07 de abril de 2016

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