Moda y belleza

Cuello y escote: zonas en riesgo

Para que no nos acordemos demasiado tarde, los especialistas nos explican cómo darles una especial atención.

El cuello y el escote requieren un cuidado especial.

Aunque se trata de las áreas con piel ostensiblemente más fina que en el resto del cuerpo, raras veces se las prioriza en los tratamientos y rutinas de belleza. Sin embargo, pasados los 40 años, una de las mayores preocupaciones de las mujeres es no mostrar arrugas finas y flacidez en el cuello, ni tampoco manchas y arañitas vasculares en el escote.

Para eso, la prevención es la mejor herramienta que tenemos. Desde cuidados caseros hasta los tratamientos tecnológicos, hay mucho para hacer si no queremos perder la batalla contra el envejecimiento de la piel.

Piel sensible

Si bien, están a la vista cada vez que nos miramos al espejo, deberíamos prestarles la misma atención que le prodigamos a una arruga que nos descubrimos en la cara. “El cuello cumple una función importante en la flexión, la rotación y otros movimientos de la cabeza. Por lo tanto, la piel no puede ser tan tensa y adherente como la del rostro”, explica la Dra. Laura Mijelshon, Directora del Centro Piel y Estética. Por su parte, la piel del escote es más gruesa y tensa que la del cuello, pero se encuentra expuesta en mayor medida a las radiaciones ultravioletas directas. En ambos casos se trata de un biotipo más sensible, y por lo tanto, también más amenazada por la aparición de arrugas y manchas.

“En la zona del cuello se observan líneas horizontales y verticales, que con el paso del tiempo se vuelven más notables. En el escote las arrugas sueles disponerse en forma oblicua”, explica la Dra. Adriana Raimondi, Directora de D&ME. En relación con los trastornos de la pigmentación que se observan, especialmente en las mujeres a partir de los 40 años, si bien están vinculados con el envejecimiento cutáneo natural, no hay que perder de vista que los agentes externos también tienen incidencia en su aparición. De ahí la importancia de realizar una consulta a tiempo para poder encarar un cuidado acorde al origen de cada mancha.

“Cuanto más joven sea la mácula, más rápido y efectivo va a resultar el tratamiento, de lo contrario puede permanecer por años”, explica el. Dr. Edgardo Chouela, Director del Centro Chouela.

Puertas adentro

Si hacemos extensivos al cuello y escote, los cuidados diarios que le damos al rostro, tendremos grandes posibilidades de mantener la piel joven y lozana por muchos años. Para la limpieza del área, los especialistas recomiendan  la utilización regular de leches o geles limpiadores que actúen emulsionando las secreciones grasas y las impurezas acumuladas durante el día.

En cuanto a exfoliar, teniendo en cuenta que se trata de una piel más delicada, no se puede implementar la misma rutina que en rostro y resto del cuerpo, por eso es conveniente realizarla un máximo de dos veces por mes para evitar irritaciones.

Para cuidar estas zonas tan propensan a la deshidratación, las cremas resultan aliadas de primera línea. Dependiendo de las necesidades que presente cada caso, pueden utilizarse los mismos hidratantes que en el rostro, tanto para el día como para la noche, o bien se pueden aplicar productos específicos para estas áreas.

Están especialmente recomendadas las cremas con ácido retinoico o sus derivados como el retinol y el retinaldehido. También, pueden incluirse los productos que tengan entre sus principios activos ADN marino, furfuriladenina, argireline y dimetilaminoetanol (DMAE), ideales para tensar.

“En pieles oscuras se debe ser muy cuidadoso con el uso de cualquier producto  que contenga ácidos. Estos pueden generar mayor pigmentación por irritación de la piel. En la zona de cuello y escote lo ideal es utilizarlos en concentraciones bajas”, recomienda la Dra. Adriana Raimondi.

Tecnología aplicada

En algunos casos, según el tipo de piel y la foto exposición, se recomiendan tratamientos complementarios que solo pueden ser realizados por médicos en centros especializados. Una correcta evaluación del problema (manchas, arrugas, flacidez) puede determinar qué tipo de técnica utilizar, más o menos invasiva, o simplemente de carácter preventivo.

*Peelings. Para mejorar la vascularización y el aspecto de la piel del cuello y escote están especialmente aconsejados los químicos, que permiten pulir la piel de manera suave, produciendo un recambio y estimulación de todas las capas a nivel celular. Se puede combinar con otro tipo de técnicas, como la mesoterapia.

*Bioestimulación con Plasma Rico en Plaquetas. Tratamiento de última tecnología que parte del centrifugado de la sangre del propio paciente de la cual se separa una porción de plasma con un alto nivel de plaquetas.

*Fotorejuvenecimiento IPL. Indicado para cuello y escote envejecidos cronológicamente o con presencia de manchas solares Este tratamiento combate arrugas profundas, flaccidez, lesiones vasculares y manchas a partir de pulsos de luz que producen un efecto en la unión entre la dermis y la epidermis, dando inicio a un proceso natural de cicatrización, desde adentro hacia fuera.

*Regen Tripolar. Procedimiento que actúa a nivel de los fibroblastos, estimulando la síntesis de nuevo colágeno y tensando aquellas fibras que perdieron su firmeza. Éstas se contraen, creando un efecto inmediato de tonificación. Además, a largo plazo, la técnica estimula la producción de nuevo colágeno por un período de seis meses.

*Pixel. Especial para borrar arrugas. Este láser es el encargado de arrastrar las capas más superficiales de la piel, estimulando su regeneración. Está indicado para realizar una vez por mes durante tres meses.

Mascarilla verde

Una vez que el tono muscular del cuello se pierde, recuperarlo constituye una tarea casi imposible. En ese sentido es que todos los cuidados son bienvenidos, y aquellos que puedan hacerse en casa también suman.

Para las que se inclinan por la cosmética natural, las famosas mascarillas de arcilla verde que se consiguen en farmacias resultan ideales para tensar el área en cuestión. Su aplicación es muy sencilla y demanda muy poco tiempo: esparcir el producto con una espátula de madera, asegurándose de que no queden zonas libres. Después de 20 minutos, retirar con agua, y como último paso, siempre se debe aplicar una crema hidratante.

Ejercicios anti flacidez

Dentro de los movimientos destinados a mejorar la tonicidad de los músculos faciales, se encuentran los que favorecen a los músculos del cuello.

Aquí, algunos fáciles que podés hacer en cualquier momento, y si te acordás, varias veces al día:

1º-Realizá una amplia sonrisa, bien forzada y exagerada, hasta que sientas que estás contrayendo los músculos del cuello.

2º-Repetí en voz baja las letras “X” y “O” en forma seguida, tratando de gesticular exageradamente.

3º-Sentada bien recta, girá suavemente la cabeza a la derecha y luego hacia la izquierda, presionando fuerte el paladar con la punta de la lengua. Repetilo diez veces de cada lado.

Al realizar estos ejercicios deberás sentir cómo se tensan los músculos del cuello.

Asesoró: Dra. Silvia Mamone del Centro de Estética y Fisiatría (CEyF)

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