Salud

¿Es posible cambiar?

Suele decirse que “las personas nunca cambian”. ¿Es verdad?

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¿De qué hablamos cuando hablamos de cambio? El cambio es ante todo un proceso complejo, multideterminado y de carácter circular. Todo cambio que quiera constituirse como tal ha de recorrer un camino que está muy lejos de ser lineal, con motivaciones oscilantes, ventajas, desventajas e inevitablemente algunas trabas en el camino. Consiste en un sendero en el que se avanza en forma de espiral y por etapas, todas ellas igual de necesarias. Implica un cambio de posición de la persona y por lo tanto de su entorno, y muchas veces va a acompañado de un gran temor a lo desconocido.

¿Por qué cambia la gente? No existe una única respuesta, y cuando alguien cambia tampoco hay un solo factor que lo explique. En términos generales, los cambios se producen cuando las desventajas de una conducta superan a las ventajas de la misma; es decir, cuando en el balance de pros y contras de su accionar, es más lo que se está perdiendo que lo que se gana. Sin embargo, los motivos que impulsan al cambio son tan únicos como la singularidad de las personas, lo que sí suele ser más sistematizado es el proceso, el cómo cambia la gente.

¿Cómo se logra el cambio? Es necesario que quien decida cambiar, tenga la intención de hacerlo. Si bien la motivación es por definición oscilante, es muy frecuente escuchar personas que encaran cambios radicales en sus vidas impulsados por otros, sin siquiera ver como un problema aquello que están intentando cambiar. Qué cambiar y cómo hacerlo son también puntos a tener en cuenta. Entender las dificultades como parte del proceso y armar un plan de cambio que lo contemple, es una de las claves del éxito ya que un cambio se consolida sólo cuando logra sostenerse habiendo atravesado trabas, momentos de crisis y de duda.

Cambiar implica un desafío, y sostener los cambios alcanzados es un trabajo del día a día. Van a lograr el cambio buscado aquellos que entiendan la complejidad del proceso pero que lo crean posible. Los que contemplen la ambivalencia como parte natural del mismo y que tengan presente que toda elección implicará tanto ganar como perder. Quienes sean conscientes del tiempo que implica recorrer el camino y que intenten soluciones acordes a la etapa en la que se encuentren. Y fundamentalmente tendrán la clave para lograr el cambio buscado, aquellos que logren aprender de sus dificultades y recaídas en lugar de desmoralizarse y bajar los brazos.

* Psicóloga Grupo Arcis

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