Cocina

Opciones para guardar bien los alimentos

Papeles, plásticos y bolsas se ofrecen como alternativas para conservar tus comidas. Los usos y ventajas de cada una.

bolsas para freezer

Existen envoltorios especiales para proteger los distintos alimentos para su almacenamiento o durante el proceso de cocina. Los más conocidos son el papel de aluminio, las bolsas plásticas especialmente diseñadas y el papel encerado.

-Papel de aluminio: se trata de un metal muy blando que se adapta a las superficies de los alimentos, impidiendo el contacto con el aire, es buen conductor del calor, aunque si es muy intenso, como es el caso de un grill o una parrilla, puede debilitar y arruinar el aluminio. Una ventaja es que permite ajustar con precisión el calentamiento en el horno, ya que el aluminio refleja la radiación calórica. Debe colocarse sin apretar sobre un alimento o en una bandeja, para que se cocine, a resguardo del calor de la superficie. También se puede usar papel de aluminio sobre las parrillas y cazuelas para sobrecalentar. No está indicado para envolver alimentos ácidos, ni para cubrir cazuelas de acero o de hierro, ya que se corroe en contacto con esos materiales. Para aislar el aluminio del contacto directo con corrosivos, se puede usar una capa de papel manteca.

-Plásticos: hechos a base de petróleo, generalmente polietileno, suelen contener vestigios de sustancias que pueden pasar a las comidas grasas y aceitosas. Resisten el agua hirviendo, pero se descomponen en el horno, generando vapores tóxicos. Si bien se ajustan mejor que el papel de aluminio a las superficies de los alimentos, no constituyen una barrera fuerte para el aire y los olores. Tener en cuenta que los plásticos de cloruro de polivinilo (PVC) y de cloruro de polivinilideno (PVDC) son mejores contra el aire, pero provocan daños medioambientales mayores. Puede usarse para absorber el mal olor o sabor de un producto, por ejemplo: si una botella de vino tiene un corcho en mal estado, se tapa el pico con un plástico y se agita la botella.

-Bolsas de envasado al vacío o para hervir: son más densas y duras que las bolsas “para guardar”, más eficaces como barreras para el aire y los olores, siendo óptimas para cocinar con control a baja temperatura y al vacío.

-Bolsas para asar y para microondas: Están realizadas en nylón y pueden tolerar entre 150 y 200 grados de temperatura. Los alimentos suelen oscurecerse y tostarse despacio, debido a la moderada temperatura a la que se cocinan y al ambiente húmedo que otorga la bolsa.

-Papel encerado: de seda impregnado con parafina, repele el agua y se derrite como la cera de una vela a temperaturas moderadas. Se usa para envolver alimentos o como superficie provisional sobre la que colocar alimentos pegajosos o aceitosos.

Fuente: “La buena cocina”, de Harold Mc Gee (Debate)

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